LAS SIETE DISPENSACIONES
Las Siete Dispensaciones
1-Inocencia
2-Conciencia
3-Gobierno Humano
4-Promesa
5-La Ley
6-La Gracia
7-La Eternidad
2-Conciencia
3-Gobierno Humano
4-Promesa
5-La Ley
6-La Gracia
7-La Eternidad
EL SIGNIFICADO DE LAS DISPENSACIONES
En el estudio de las Escrituras es
importante entender que la revelación escritural se divide en períodos bien
definidos. Estos están claramente separados, y reconocer estas divisiones y sus
propósitos divinos constituye uno de los factores más importantes en la
verdadera interpretación de las Escrituras. Estas divisiones se conocen como
«dispensaciones», y en períodos de tiempo sucesivos se pueden observar
diferentes dispensaciones.
Una dispensación puede definirse como
una etapa en la revelación progresiva de Dios y constituye una administración o
regla de vida distinta. Aunque el concepto de una dispensación y de una época
en la Biblia no es precisamente la misma, es obvio que cada período tiene su
dispensación. Las épocas se mencionan a menudo en la Biblia (Ef.2: 7; 3:5, 9;
He.1:2). La Biblia también hace distinción de épocas (Jn.1:17; cf. Mt.5:21-22;
2 Co.3:11; He.7:11-12).
Es probable que el reconocimiento de
las dispensaciones arroje más luz sobre el mensaje total de las Escrituras que
ningún otro aspecto del estudio bíblico. Muy a menudo sucede que el hecho de
tener un claro entendimiento de las, dispensaciones y de los propósitos que
Dios ha revelado en ellas ha llegado a ser el principio de un valioso
conocimiento de las Escrituras y de un interés personal en la Biblia misma. La
relación del hombre con su Creador no es la misma en todas las edades. Ha sido
necesario someter al hombre caído a ciertas pruebas. Esto es en parte el
propósito de Dios a través de las edades, y el resultado de las pruebas
afrontadas por el hombre ha sido en cada caso una incuestionable demostración
tanto de la pecaminosidad como del absoluto fracaso espiritual y moral del
género humano. Y en el día final toda boca se cerrará, porque a través de
muchos siglos de experiencia se habrá comprobado la maldad o insensatez de
todos los pensamientos del corazón del hombre.