viernes, 5 de septiembre de 2014

UNA PERSPECTIVA CRISTIANA DEL GÉNESIS


UNA PERSPECTIVA CRISTIANA DEL GÉNESIS

PARA ESTUDIO:  Génesis 1:1-4; Juan 1:1-3; Romanos 1:16-21; Colosenses 1:15-27 
LECTURA DEVOCIONAL: Salmos 104:1-13 
TEXTO PARA MEMORIZAR: Hebreos 11:3 

  
PROPOSITO DE LA LECCION 
 Ver el mensaje del Génesis a la luz del Nuevo Testamento, y su importancia para la vida actual. 

EXPOSICION DE LA LECCION
INTRODUCCION 
Exploraremos la verdad de Dios como Creador y gobernador en los asuntos de los hombres.  Observaremos la desobediencia del hombre y su pecado, y las consecuencias del juicio divino; pero al mismo tiempo el ofrecimiento de su gracia redentora. 
 Cada creyente que desee conocer su Biblia necesita estudiar el libro del Génesis.  Este libro tan singular no sólo es el primero de las Escrituras, sino que también es el libro fundamento en el cual el resto de la Biblia se levanta.  Este no es un libro independiente.  Es el libro de los principios, y las consecuencias de esos principios, y constituyen el corazón de las páginas que a continuación presentaremos.  El hecho es que un escritor ha dicho, "que si los primeros once capítulos del Génesis se perdieran, el resto de la Biblia sería un verdadero rompecabezas" (Explorando el Antiguo Testamento, p. 65).  Cada libro de la Biblia hace su contribución en el total de la "Librería Inmortal".  Sin embargo, el libro del Génesis hace una contribución especial.  Martín Lutero dijo de éste: "No hay nada más hermoso y útil, que el libro de Génesis". 

GENESIS
1. EL TITULO 
 El título del primer libro de la Biblia es la llave de su carácter y contenido.  Los hebreos no tenían otra designación más que la palabra Bereshith, que quiere decir "en el principio".  Los griegos le llamaron "Génesis", que también quiere decir "en el principio", "originación" o "generación".  Así que básicamente Génesis es el libro de los orígenes o principios.  Cualquier cosa que más tarde se desarrolle en asuntos relacionados con Dios y el hombre, a lo menos en principio o germen se encuentra en este primer libro. 

2.  EL AUTOR 
 El libro de Génesis es el primero de los cinco libros que se conocen como el "pentateuco" o los "Cinco Rollos o Pergaminos".  Los hebreos le llamaron a estos cinco libros la "Tora" o la ley.  La creencia común más aceptada es que Moisés fue el escritor de estos cinco libros: el Pentateuco.  La Biblia misma da testimonio de que él fue el autor.  David hizo referencia al Pentateuco como la "ley de Moisés" (I Reyes 2:3), y Lucas hace lo mismo (Lucas 2:22).  Cuando le hablaba a los saduceos, el Señor le llamó "el libro de Moisés" (Marcos 12:26).

3.  EL BOSQUEJO 
 Hay muchas formas de bosquejar el libro de Génesis: Una forma más sencilla es dividirlo en dos secciones: 
1) El principio de la raza humana, capítulos 1-12.  En la primera parte tenemos la historia de la creación del mundo, el principio de la raza humana, el origen del pecado, la caída del hombre, la promesa de un redentor, la continuación del pecado, el diluvio, la confusión de las lenguas, la dispersión de la raza humana, y el origen de las naciones
2) El principio de la redención, capítulos 12-50. La segunda parte del Génesis le da atención especial a las biografías de cuatro hombres sobresalientes: Abraham, Isaac, Jacob y José.  Estos son los hombres de gran significado en la historia del principio de la familia y nación escogida por Dios. 

G. Campbell Morgan ha sugerido una división triple: 
• la generación (1:1-2:25), 
• la degeneración (3:1-11:32) y 
• la regeneración (12:1-50:26). 

 El Nuevo Comentario Bíblico sugiere cinco divisiones: 
1) El principio de la historia (1:1-11:32).  
2) La historia de Abraham (12:1-25:18).  
3) La historia de Isaac (25:19-26:35). 
4) La historia de Jacob y Esaú (27:1-37:1).  
5) La historia de José (37:2-50:26). 

II.  EN EL PRINCIPIO CREO DIOS 
     (Génesis 1:1; Juan 1:1-3; Colosenses 1:15-17) 
 ¿Qué lugar le da Juan a Cristo en la creación del universo? 

1.  LAS PRIMERAS PALABRAS 
 Las primeras palabras del Génesis se encuentran entre las más sublimes que se hayan escrito: "En el principio creó Dios".  En esta declaración se encuentra en una forma sencilla, la razón de la existencia de todas las cosas.  Aquí está la respuesta de la tan problemática "incógnita de la existencia", que es como le llaman algunos.  No fueron fuerzas ciegas del acaso, sino que Dios es el originador de nuestro maravilloso universo y Creador del hombre.  Todo tiene su principio excepto Dios.  Todo tuvo su origen bajo la inteligencia suprema del Creador.  El salmista lo puso en la siguiente forma acerca de esta afirmación: "Señor, tú nos has sido refugio de generación en generación.  Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, desde el siglo hasta el siglo, tú eres Dios" (Salmo 90:1-2). En el dintel de la Biblia se nos presenta con claridad a Dios.  Su nombre aparece 32 veces en el primer capítulo de Génesis.  La Biblia es su historia, historia que principia con Génesis 1:1 y termina con Apocalipsis 22:21.

2.  EL VERBO (Juan 1:1) 
 Juan principia su evangelio con las siguientes palabras: "En el principio era el Verbo".  Las cuales nos recuerdan las primeras palabras del Génesis: "En el principio ... Dios" (Génesis 1:1).  Estas palabras nos presentan con claridad la preexistencia eterna de Cristo.  Harvey J. S. Blaney recalca que Cristo no principió su existencia "desde el principio de la creación, sino que él ha existido antes de todos los principios.  En el principio era el Verbo.  El no fue el producto del proceso del principio, tampoco él principió su existencia cuando la creación fue hecha, sino que en el principio el Verbo ya existía" (Comentario Bíblico Wesleyano).  Kenneth Taylor le da el giro siguiente a Juan 1:1, "Antes que cualquier cosa existiera, Cristo estaba con Dios.  El ha vivido por siempre y es Dios mismo. 

3.  TODAS LAS COSAS POR EL FUERON HECHAS 
    (Juan 1:3) 
 Juan introduce a Cristo como el Creador.  Mediador tanto en la creación como en la redención, escribió el Dr. J. Orton Wiley.  Cristo fue el vehículo de la creación en la misma forma que lo fue en la redención (Teología Cristiana).  De Cristo, Juan declaró: "Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho" (Juan 1:3).  San Pablo escribió en una forma parecida en su carta a los Colosenses: "El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.  Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.  Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten" (Colosenses 1:15-17).  

III.  EL CREADOR ES RECHAZADO 
      (Romanos 1:18-21) 
 ¿En qué forma le trajo el hombre descontento a su Creador? 

1.  LA INJUSTICIA DE LOS HOMBRES (v. 18) 
En este pasaje de Romanos, Pablo escribe acerca de un hombre que está bajo la ira de Dios; este es el segundo tema principal de Génesis, la depravación humana o degeneración (Génesis 3).  La raza humana en su totalidad es culpable de rechazar a su Creador, es depravada moralmente, y está bajo el juicio de Dios.  La ira de Dios se ha desencadenado sobre los perversos porque "por medio de sus vidas malvadas están pervirtiendo la verdad".
2.  "HABIENDO CONOCIDO A DIOS" (v. 21) 
 Pablo les recuerda a los romanos que los pecadores no tienen ninguna excusa, porque aunque ellos veían a Dios en todas las cosas de su creación, ellos no le honraban como debían.  "Se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido" (v. 21).  Al escribir el apóstol Pablo acerca del predicamento en que se encuentra el hombre pecador al desagradar a Dios, Pablo prepara el camino para presentar el mensaje de redención por medio de Jesucristo (Romanos 3:21-8:39). 

IV.  LA REDENCION POR MEDIO DE CRISTO 
     (Colosenses 1:18-23) 
 ¿Cómo enseña Pablo el remedio divino para la condición pecaminosa del hombre? 

1.  EL ES LA CABEZA (v. 18)
Al escribir Pablo a los Colosenses acerca de la persona de Cristo y su obra, él recalca el tercer énfasis principal del libro de Génesis, salvación o regeneración.  El proclama a Cristo como Creador y Salvador.  Cristo no es solamente el Señor de la creación, sino que también es la Cabeza de la Iglesia por virtud de su muerte y resurrección (v. 18). 

2.  "PAZ MEDIANTE LA SANGRE" (v. 20) 
 Redención y reconciliación son posibles por medio de la sangre de Cristo.  Pablo da una nota en esta declaración que suena en todas partes del Nuevo Testamento (Marcos 10:45; I Pedro 3:18; I Juan 2:2).  Bajo las bases de este sacrificio, el apóstol desafía a los judíos y gentiles en la misma medida a que se reconcilien con Dios (v. 21) y a que vivan una vida santa (v. 22).  Juan Wesley recalca que nosotros debemos ser santos hacia Dios, sin mancha con nosotros mismos, y sin reproche hacia nuestro prójimo (Apuntes de Wesley).  Aquí se encuentra la santidad escritural y el glorioso cumplimiento del propósito divino para el hombre. 

3.  "LA ESPERANZA DEL EVANGELIO (v. 23) 
 Pablo les urge a los creyentes de Colosas a que permanezcan firmes en la fe.  A que no nieguen su testimonio ni se olviden de su fe, sino que compartan su salvación.  Taylor presenta vivamente el desafío de Pablo: "La única condición es que ustedes crean la verdad, y en ella se mantengan con firmeza, fuertes en el Señor, convencidos de las Buenas Nuevas que Jesús murió por ustedes, y que nunca dejen de confiar que él los salva.  Estas son las nuevas que les han llegado, y ahora se diseminan por todo el mundo.  Y yo Pablo, tengo el gozo de compartirlas con otros" (El Nuevo Testamento Vivo). 

4.  UN MENSAJE 
 El mensaje de la Biblia es uno, ya sea que se declare en el primer libro del Antiguo Testamento, o se encuentre minado entre todas las páginas del Nuevo testamento.  La creación de Dios, aunque arruinada por el pecado, fue restaurada por el amor redentor y la muerte expiatoria de Cristo.  Ya el hombre no necesita ser un extranjero de Dios.  Ahora puede ser reconciliado y restaurado.  Su vida puede ser transformada por la gracia.  ¡Estas son en verdad las buenas nuevas para todos los hombres! 
  
CONCLUSION 
 Cuando pensamos en la maravillosa creación de toda la naturaleza, puede llevarnos a una de dos posiciones: 
1. La de los ateos y escépticos, que se pierden y divagan en muchas teorías contradictorias que producen el caos mental. 
2. La del hombre sin rodeos que cree con sinceridad que Dios es el Creador de todo lo existente, y que es la causa de las causas. 
 Para el hombre de Dios es sencillo creer en las declaraciones que todo fue creado por Dios.  Si el hombre quiere llegar sin Dios al origen de las cosas, siempre tendrá que ir a una causa primera, quiera o no, debe llegar a Dios.  El es el origen de todo lo creado.  Todo fue hecho de la nada.  Dios no formó, sino creó; todo existía en su sabiduría sin límites, y a su palabra fueron creadas las cosas. 
 Tanto los grandes y pequeños detalles del mundo terrenal, es una prueba de la infinita sabiduría de Dios.  De modo que servir a Dios vale la pena. 



martes, 2 de septiembre de 2014

HOLOCAUSTO

HOLOCAUSTO

(VM) ¡Guarda silencio delante de Jehová el Señor! porque cercano está el día de Jehová; porque Jehová ha aparejado un sacrificio, ha santificado sus convidados.

HOLOCAUSTO  (heb. «Olah», «Alah», «hacer ascender»).
Se traduce holocausto, transcripción del término griego usado en la LXX y en el NT griego «holokautos», y denota quemar totalmente. Se refiere a la combustión total de la víctima ofrendada, después de haberse impuesto sobre ella las manos y degollada a continuación. Según la ley ceremonial israelita, se tenían que ofrecer dos holocaustos a diario, uno por la mañana y otro por la tarde, lo que recibe nombre de «holocausto continuo».  También había holocaustos adicionales, ofrecidos por los fieles en cumplimiento de diversas leyes con respecto a ritos de purificación.
Tipológicamente, es Cristo presentándose a sí mismo de acuerdo con la voluntad divina para el cumplimiento del propósito y mantenimiento de la gloria de Dios allí donde se advertía pecado. En el tipo, la víctima y el ofrendante eran esencialmente distintos, pero en Cristo los dos estaban necesariamente combinados. La ofrenda ofrecida en holocausto, cuando no estaba obligatoriamente prescrita, era ofrecida para la aceptación de alguien.
La expresión «de su voluntad» en Lv. 1:3 tiene una mejor traducción como «la ofrecerá para su aceptación». La víctima podía ser macho de las manadas, o de las ovejas o cabras de los rebaños, o bien una tórtola o un palomino, según la capacidad económica del ofrendante, o el aprecio que tuviera de la ofrenda. Estas ofrendas eran diferentes en grado, pero del mismo tipo. El macho es el tipo más elevado de ofrenda.
Después que el ofrendante hubiera puesto sus manos sobre la víctima, le daba muerte (excepto en el caso de las aves, que eran muertas por el sacerdote). De Lv. 1 parecería que también era el ofrendante quien la desollaba, descuartizaba y lavaba sus intestinos y patas en agua; pero las expresiones usadas pueden tomarse en un sentido impersonal: «el holocausto será desollado, y será dividido en sus piezas», etc. (v. 6). Estas funciones pueden haber sido llevadas a cabo por los sacerdotes o por los levitas. (Los levitas desollaban los sacrificios cuando había pocos sacerdotes; cf. 2Cr. 29:34). El sacerdote rociaba la sangre alrededor del altar y, excepto la piel, que quedaba para el sacerdote, todo el animal era quemado como olor grato sobre el altar. Hacía expiación por el ofrendante, que hallaba aceptación en base a su valor. Tipológicamente, es figura de Cristo en su perfecta ofrenda de Sí mismo, siendo probado en lo más hondo de su ser por el fuego escudriñador del juicio divino (Lv. 1). (Este aspecto de la cruz se ve en pasajes como Fil. 2:8; Jn. 10:14-17; 13:31; 17:4; Ro. 5:18, etc.).
En Lv. 6 se da la ley del holocausto: «El holocausto estará sobre el fuego encendido sobre el altar... no se apagará» (Lv. 6:9, 13). Esto se refiere a los corderos de la mañana y de la tarde; constituían un holocausto continuo (Éx. 29:38-41). Se debe señalar que era «toda la noche, hasta la mañana» (aunque era perpetuo), indudablemente para señalar que Cristo es para Israel siempre olor grato a Jehová, incluso durante el presente periodo de tinieblas y olvido de Israel. Aarón tenía que ponerse sus vestiduras de lino para quitar las cenizas del altar y ponerlas «junto al altar». Después se cambiaba los vestidos de lino por otras ropas, y llevaba las cenizas fuera del campamento. Las cenizas constituían la prueba de que el sacrificio había sido totalmente aceptado (Sal. 20:3, lit.: «encenice tu holocausto»; cfr. la versión de Reina 1569). Por «la mañana» Israel conocerá que su aceptación y bendición es mediante la obra de su Mesías en la cruz. El sacrificio diario era ofrecido por el sacerdote actuando por toda la nación, y presenta tipológicamente la base de sus bendiciones y privilegios. De ahí que la fe le diera un gran valor (cfr. Esd. 3:3; Dn. 8:11, 13, 26; 9:27).
SACRIFICIO
Como término técnico religioso, «sacrificio» designa todo aquello que, habiendo sido dedicado a un objeto religioso, no puede ser reclamado. En la generalidad de los sacrificios ofrecidos a Dios bajo la Ley se supone en el ofrendante la consciencia de que la muerte, como juicio de Dios, estaba sobre él. Por ello, se había de dar muerte al sacrificio para que le fuera aceptado de parte de Dios. De hecho, el término «sacrificio» se usa en muchas ocasiones para denotar el acto de dar muerte.
El primer sacrificio mencionado en la Biblia de una manera expresa es el efectuado por Abel, aunque hay una indicación claramente implícita de la muerte de unas víctimas en el hecho de que Adán y Eva fueron vestidos por Dios con túnicas de pieles después del pecado de ellos (Gn. 4:4; cf. 3:21). Es indudable que Dios dio instrucción al hombre acerca del hecho de que, siendo que la pena por la caída y por su propio pecado, es la muerte, sólo podría allegarse a Dios de una manera apropiada con la muerte de un sustituto limpio de ofensa; en las Escrituras se dice claramente que fue por la fe que Abel ofreció un sacrificio más excelente que el de Caín (He. 11:4). Dios tuvo que decir a Caín que si no hacía bien, el pecado, o una ofrenda por el pecado, estaba a la puerta (Gn. 4:7).
En los albores de la humanidad hallamos a los piadosos ofreciendo sacrificios al Señor:
·         Noé (Gn. 8:20-21),
·         Abraham (Gn. 12:7, 8),
·         Isaac (Gn. 26:25),
·         Jacob (Gn. 33:20).

LA EXANASTASIS

LA EXANASTASIS
Filipenses 3:10-11

Anhelo conocerle a él y el poder de su resurrección, y participar en sus padecimientos, para ser semejante a él en su muerte; y de alguna manera, me encontraré en la resurrección de los muertos.

INTRODUCCIÓN
La Biblia indica que por la desobediencia de Adán muchos fueron constituidos pecadores (Ro. 5:10-19) y por esa desobediencia la muerte entró a la tierra, de manera que en Adán todos mueren (1 Co. 15:21-22); sin embargo, Dios envió por medio de Jesucristo la resurrección, que era la forma de vencer a la muerte.

DESARROLLO
La muerte es la consecuencia de la primera rebelión contra Dios. Era por medio de la muerte que el diablo tenía esclavizada en servidumbre a la humanidad (He. 2:14-15); pero el Señor Jesucristo la venció en la resurrección y, al sustituirnos en la muerte, nos dio la potestad para que también venzamos a la muerte en la transformación o la resurrección para Vida.

La Biblia enseña que cuando Jesucristo resucitó la muerte ya no podía enseñorearse de Él (Ro. 6:9); esto mismo ocurre con los hijos de Dios, porque como el hijo nos sustituyó, también en nosotros puede ser realidad que la muerte no se enseñoree de manera que nunca muramos, pero existe otro grupo del que la muerte sí se enseñorea, de manera que mueren y nunca resucitarán.

Vemos en la Biblia dos grandes grupos relacionados con la resurrección, los que resucitan y los que no resucitan, veamos algunos aspectos:

·         LOS QUE NO RESUCITAN, Isaías 26:14: Isaías escribe de un grupo de criaturas de las que la muerte se enseñorea y por lo tanto no resucitan, e indica: "Muertos son, no vivirán: han fallecido, no resucitarán: porque los visitaste, y destruiste, y deshiciste toda su memoria" [RV60]

Cuando se indica han fallecido se utiliza la palabra hebrea rapha [Strong 7496] que significa: fantasma, fantasma de la muerte, muerto y difundo. Se utiliza para indicar a seres en estado de muerte, por ejemplo:

·         Job 26:5: Tiemblan las sombras de los muertos, debajo de las aguas y de los que las habitan.
·         Proverbios 9:18: No saben ellos que allí están los muertos, que sus invitados están en lo profundo del Seol.
·         Isaías 14:9: El Seol abajo se estremeció a causa de ti, y despertó a los muertos, para que en tu venida fueran a tu encuentro. Hizo levantar de sus tronos a todos los caudillos de la tierra, a todos los reyes de las naciones.

Es importante saber que cuando la Biblia habla de rapha se refiere a gigantes [Strong 7497] que fueron producto de mezclas entre razas, por lo que todas las criaturas producidas por mezcla entre razas o manipulación genética no resucitan, porque no son humanos. Veamos algunos versos que indican sus características:
·         Deuteronomio 3:11: Sólo Og, rey de Basán, había quedado del resto de los refaítas. He aquí su cama, que era de hierro, ¿acaso no está en Rabá de los hijos de Amón? Ella tiene 9 codos de largo por 4 codos de ancho, conforme al codo de un hombre.
·         2 Samuel 21:16: Entonces Isbi-benob, uno de los descendientes de Harafa, cuya lanza pesaba 300 siclos de bronce, ceñido con una espada nueva, trató de matar a David.
·         2 Samuel 21:20: Y hubo otra batalla en Gat, donde había un hombre de gran estatura, el cual tenía seis dedos en cada mano y seis dedos en cada pie, veinticuatro en total. El también era un descendiente de Harafa.
En Génesis 6:1-4 vemos otros seres que fueron producto de mezclas de diferentes razas (Ver el estudio: La Redención del Cuerpo II):
·         Gigantes-Nefilim [Strong 5303]
·         Poderoros-Giborim [Strong 1368]

·         LOS QUE SÍ RESUCITAN: Vemos en la Biblia que solamente los humanos resucitan, pero para ellos existen dos tipos de resurrección:
·         La resurrección de Juicio, Jn. 5:29: Es la que corresponde a todos aquellos que no reciben al Señor Jesús para ser salvos y en el juicio de trono blanco serán levantados para juicio eterno (Ap. 20:11-15)
·         La resurrección de Vida, Jn. 5:29: Es la resurrección para Vida Eterna y corresponde a los que reciben al Señor Jesucristo. En la resurrección de vida podemos ver que existen tres grupos:
·         Resurrección de los justos, Lc. 14:14.
·         Mejor resurrección, He 11:35.
·         Resurrección de entre los muertos, Mt. 17:9.

Comiéndonos al Cordero.

Comiéndonos al Cordero.
Cita base del tema: Éxodo 12:9 "No comeréis nada de él crudo ni hervido en agua, sino asado al fuego, tanto su cabeza como sus patas y sus entrañas. Versión LBLA.
Las señales milagros y prodigios siguen a la Palabra. Los milagros avalan la Palabra de lo que se predicó.

La importancia de la Santa Cena: Hay un trasfondo de suprema bendición en la Santa Cena, por lo que es necesario que nuestro entendimiento se abra para que comprendamos de qué se trata esta suprema bendición. La Santa Cena, no es solo un pedazo de pan, en el sentido espiritual es muchísimo mas.

En la Santa Cena nos comemos al cordero en el sentido espiritual. Hay una figura para la Santa Cena en la forma de como el pueblo de Israel salió de Egipto. Esta figura es cuando ellos tuvieron que comer cordero, sin embargo, habían lineamientos de cómo se debía preparar este cordero:

Éxodo 12:9 "No comeréis nada de él crudo ni hervido en agua, sino asado al fuego, tanto su cabeza como sus patas y sus entrañas. Versión LBLA.
Juan el bautista, se refirió al Señor Jesucristo diciendo: He ahí el cordero de Dios que quita el pecado del mundo .

Cristo es el cordero. El Padre dijo: Mi hijo descenderá al infierno para rescatar a la humanidad. El será asado en fuego para que ustedes no participen en la muerte segunda en el lago de fuego.

¡Qué misericordia la de Dios!
Ahí estaba escondido esto en la Palabra. El pagó el precio en el lago de fuego para entonces ofrecerse a nosotros, cuando no tenía necesidad de hacer esto.
Cristo es el cordero. Éxodo menciona que del cordero se tenían que comer tres partes:

•  Cabeza
•  Patas
•  Entrañas
¿Qué significará comerse la cabeza?

Comiéndose la cabeza
•  Ejercer autoridad y sujetarse
Comerse la cabeza, se refiere a la capacidad para ejercer autoridad y sujetarse. Tanto hombre como mujer deben tener cabeza sobre sí. ¡En la sujeción hay bendición!
1Corintios 11:3 Pero quiero que sepáis que la cabeza de todo hombre es Cristo, y la cabeza de la mujer es el hombre, y la cabeza de Cristo es Dios. Versión LBLA.
Cuando no hay capacidad para sujetarse se merma el crecimiento espiritual de la persona. El reconocimiento de la autoridad es una bendición. Comerse la cabeza también es ejercer autoridad.

Un varón que no puede ejercer autoridad, muchas veces es el resultado del proceso de castración (en sentido espiritual) que le ha realizado su propia madre. Maaca, en hebreo, significa la que castra.
Para recibir, reconocer y ejercer autoridad hay que comerse la cabeza. ¡Hay que tomar Santa Cena!

•  Capacidad para crecer
En lo espiritual, profesional, multiplicación en el hogar, reproducirse. Capacidad para ser fructíferos para crecer. Crecer en todos los aspectos de tu vida.

Efesios 4:15 sino que hablando la verdad en amor, crezcamos en todos los aspectos en aquel que es la cabeza, es decir, Cristo. Versión LBLA.
Cuando te comes la cabeza, te comes el crecimiento. Cuando tomas la Santa Cena dignamente, va a haber una bendición impresionante en tu vida. Por eso Dios dijo: Cada cierto tiempo van a llamar a una santa convocación para comerse el cordero, porque El les dará ¡Genética de vencedor!

Los únicos que no pueden comer el Cordero son los que no han nacido de nuevo. Si usted ya ha nacido de nuevo ¡Éntrele!

•  Capacidad para ser perfectos
Completos, perfectos capaces. ¡La Santa Cena te libera incluso de hechicerías!
Colosenses 2:10 y habéis sido hechos completos en El, que es la cabeza sobre todo poder y autoridad; Versión LBLA.

La Santa Cena es una trasfusión de sangre divina. El comerse al cordero y beberse su sangre ¡Es ingerir vida eterna, vida en abundancia, vida próspera y vida en plenitud!
El dijo: Este es el cuerpo que doy por la vida del mundo.

•  Capacidad para recibir todas las bendiciones
Hay bendiciones en la cabeza del justo, y ¿Quién es el cordero? Cristo es el cordero. Aquí espiritualmente, podemos ver que ¡Hay bendiciones sobre la cabeza del cordero!

Proverbios 10:6 Hay bendiciones sobre la cabeza del justo, pero la boca de los impíos oculta violencia. Versión LBLA.

El tip para obtener las bendiciones del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, es comerte la cabeza del cordero.

•  Capacidad para reinar de manera gloriosa
Las coronas se dan a los reyes. Cristo es el sabio, es el rey.
Pro 16:31 La cabeza canosa es corona de gloria, y se encuentra en el camino de la justicia. Versión LBLA.

A Jesucristo, en el libro de Apocalipsis le vieron con corona y con honra. Cuando tú te comes la cabeza estas atrayendo sobre ti la corona de gloria y entonces puedes decir ¡Vénganos tu Reino! ¡Hágase sobre mí tu voluntad!

•  Sabiduría
Para que nosotros tomemos decisiones en el propósito de Dios es necesario ser sabios. La sabiduría sirve para hacer frente a lo que le tienes que hacer frente.

Eclesiastés 2:14 El sabio tiene ojos en su cabeza, mas el necio anda en tinieblas. Pero yo sé también que ambos corren la misma suerte.
Cuando te comes la cabeza, también estás comiendo sabiduría. La Palabra dice: Si alguno está falto de sabiduría, pídala a Dios ¡Cómase la cabeza del cordero y le va a venir sabiduría!
Todos estos beneficios son como las vitaminas espirituales que trae el comer al cordero.

•  Enseñanza y discurso
Cantares 5:2 Yo dormía, pero mi corazón velaba, ¡Una voz! ¡Mi amado toca a la puerta! "Abreme, hermana mía, amada mía, paloma mía, perfecta mía, pues mi cabeza está empapada de rocío, mis cabellos empapados de la humedad de la noche."
Usted debe predicar en su trabajo, en su colegio, en su universidad. ¿Usted les predica a sus vecinos? ¿A sus compañeros de trabajo?
¿Por qué algunos no predican?
Porque sienten que no tienen nada que decir. Si usted es nacido de nuevo ¡Tiene mucho que contar!
Cuando usted come cordero, está comiendo enseñanza y discurso. Cristo es el amado y el cordero.

Y el amado dice:
¡Ábreme la puerta! ¡Ebenezer ábreme la puerta! Porque hoy te vas a comer mi cabeza que está empapada de roció y mis cabellos empapados de la humedad de la noche.
Caiga como la lluvia mi enseñanza, y destile como el rocío mi discurso . El rocío es el discurso, y entonces el discurso de Dios está en la cabeza de Cristo y si tienes discurso divino: ¡No te puedes quedar callado! ¡Anunciarás a todos!

Para comer al cordero hay que estar en santidad. Para tener santidad hay que tener arrepentimiento y hay que buscar limpiarse. Nuestra oración debe ser: Señor ayúdanos a presentarnos limpios y dignos en la mesa.
Para nosotros estos beneficios son gratuitos pero tuvieron un alto precio para Dios. La obra de redención de Cristo esta completa.
¡Gracias Jesús! ¡Gracias Señor!


Beneficios de la sangre de Cristo

INTRODUCCIÓN
Beneficios de la sangre de Cristo

El Antiguo Pacto establecía diversos tipos de sacrificios, en general, suponía en el ofrendante, la conciencia de que la muerte a causa del pecado estaba sobre él, por ello había que ofrendar el sacrificio para que le fuera aceptado de parte de Dios. La sangre del sacrificio debía ser rociada, porque representaba la vida misma (Lv.17:11).
DESARROLLO
Jesucristo, como el “Cordero de Dios” que quita el pecado del mundo (Jn. 1:29), se presentó como el sacrificio perfecto y su sangre, a diferencia del antiguo pacto, no cubre sino limpia completamente todo pecado. Por ello el hombre perdido y sin esperanza puede ser salvo por medio de la sangre, que fue derramada en la cruz del Calvario por el Cordero de Dios, Cristo Jesús. La Biblia declara que el cristiano es elegido por Dios Padre, por la obra santificadora del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser rociados con su sangre (1 P. 1:2-3).

1. PURIFICA. El cristiano debe conocer y experimentar los beneficios de esa sangre bendita, puesto que desde que recibió a Jesucristo en su corazón, empezó a actuar en la nueva vida hasta ser presentada puro delante del Señor, y vivir para siempre con Dios. La ley dada por medio de Moisés establecía que todo pecado debía ser purificado con sangre, a través de un sacrificio (Lv. 14:25), y en el libro de Hebreos, se dice que casi todo es purificado con sangre, conforme a la ley de Moisés (He. 9:22a). La palabra, ”purificado”, viene del griego Katharizo, que significa: limpiar y liberar de toda mezcla (Strong 2511), lo que indica que la sangre de Cristo limpia cualquier tipo de pecado (2 Co. 5:17).

2. EN ELLA HAY REDENCIÓN. La palabra “redención” viene de la raíz griega Lutroo que quiere decir: liberar contra recepción de un rescate (Strong 3084), esto significa liberar mediante el pago de un precio de rescate, por eso la obra de Jesucristo redimió a los hombres de toda iniquidad (Tit. 2:14), Él nos rescató de la vana manera de vivir que se heredó de los padres (1 P. 1:18), de la esclavitud de la tradición, y el único pago de rescate fue la preciosa sangre de Jesucristo.

3. QUITA EL PECADO. En el Nuevo Testamento se enseña que la sangre de los toros y de los machos cabríos no pueden quitar los pecados (He. 10:4), sino que sólo la de Cristo, quien realizó una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados (He. 10:12) de toda la humanidad (1ª. Jn. 2:2). La sangre de Cristo quita el pecado, porque en Él no hay pecado. (1 Jn. 3:5). La palabra “quitar” viene del griego airos que significa levantar, llevar, tomar arriba o afuera (Strong 142), por lo que Cristo llevó nuestros pecados sobre su hombro, los tomó para que ya no los cargara el creyente.

4. LIMPIA DE TODO PECADO, 1 Juan 1:7. Cuando se habla de limpiar se refiere a la palabra griega Katharizo que significa: hacer limpio, limpiar de la contaminación del pecado y declarar limpio (puro) (Strong 2511), lo que indica que la sangre de Cristo limpia al creyente de todo pecado, e incluso enfermedades, como al leproso que le dijo a Jesús que si Él quería podía limpiarlo (Mat 8:2).

5. LIMPIA LA CONCIENCIA, Hebreos 9:14. La sangre de Cristo limpia la conciencia de obras muertas, lo cual permite al creyente servir a Dios. La conciencia se refiere, según el diccionario VINE, a “aquella facultad mediante la cual se llega a saber la voluntad de Dios, como aquello que está dispuesto a gobernar la vida, por ejemplo: el sentido de culpa delante de Dios” (He. 10:2), y por otra parte, la conciencia es “aquel proceso de pensamiento que distingue lo que considera moralmente bueno o malo, alabando lo bueno, condenando lo malo, y así impulsando a hacer lo primero y a evitar lo último”. Utilizando estas definiciones comprendemos que la sangre de Cristo es suficiente para limpiar el pensamiento del creyente, fortaleciéndole la conciencia para que distinga claramente (1 Co. 8:7), entre lo que proviene de Dios y no dejarse influenciar por lo que proviene del enemigo.

6. TENEMOS PERMANENCIA EN EL HIJO, Juan 6:56. El acto de la Cena del Señor, proporciona permanencia en el Hijo, puesto que Cristo afirmó que quién comiera su carne y bebiera en su sangre, permanecería en Él, y Él en el (creyente).

7. TENEMOS COMUNIÓN, 1 Corintios 10:16. “Comunión” se deriva del griego Koinonia, que significa: tener en común, compañerismo, la parte que uno tiene en cualquier cosa, participación, un compañerismo reconocido y gozado (Strong 2842). Los creyentes tienen compañerismo con Cristo, por medio de la participación de la Cena del Señor, pues simbólicamente se participa de su muerte y resurrección y se anuncia su venida.

8. NOS ACERCA A DIOS, Efesios 2:13. La Biblia dice que en otro tiempo, el hombre anduvo lejos de Dios, desobediente (Ro. 11:30), sin embargo, a través de la sangre de Cristo, fue hecho cercano a Dios. La sangre de Cristo cambia el corazón para acercarnos a Dios.

9. HAY ENTRADA AL LUGAR SANTÍSIMO, Hebreos 10:19. El lugar Santísimo era el lugar del Tabernáculo construido por Moisés, en donde estaba el Arca del Pacto, que representa la presencia de Dios; pero ahora por la Sangre de Cristo tenemos entrada al verdadero Lugar Santísimo, para conocer al Señor más de cerca y gozarnos en Él.

10. NOS SANTIFICA, Hebreos 10:10. Santificación se deriva del griego jagiazo que significa: hacer santo, poner aparte para Dios, santificar, hacer una persona o cosa lo opuesto a koinos y común (Strong 37). La sangre de Cristo sobre la vida del creyente santifica y regenera, por ello no debemos menospreciarla, ni tenerla en poco, ya que Dios castigará a aquel que la tenga por inmunda (He. 10:29).

11. NOS TRAE PAZ, Colosenses 1:20. Paz se deriva del griego eirenopoieo, que quiere decir: hacer paz (Strong 1517), esta palabra griega sólo se menciona una vez en la Biblia. El Señor trae la paz a la vida del creyente por medio de su sangre, con el propósito de reconciliarlo con su Padre Dios, y presentarlo ante Él, santo, sin mancha e irreprensible. (Col. 1:22).

12. NOS HACE APTOS, Hebreos 13:20-21. “Apto” se deriva de la palabra griega Katartizo, que significa: hacer apto, equipar y preparar (Strong 2675). La sangre de Cristo hace apto al creyente para hacer su voluntad, quitando o agregando aspectos en su vida que le permitirán crecer y ser edificado.

13. ES SEÑAL DE UN NUEVO PACTO, Hebreos 8: 8-13. Dios establece un nuevo pacto, con mejores promesas que el anterior. Jesús es el mediador del nuevo pacto (He. 12:24), que se selló con sangre e hizo suficiente ese sacrificio, de una vez y para siempre, por lo cual somos partícipes y herederos de todas las bendiciones que vienen tras él.

14. NOS DA VIDA, Juan 6:53: Cuando participamos de su carne y de su sangre, tenemos vida. La palabra “vida” se deriva del griego zoe, que significa: vida como la tiene Dios, aquello que el Padre tiene en sí mismo y que Él dio al Hijo encarnado que tuviera, vida en sí mismo y que el Hijo manifestó en el mundo (Strong 2222). Esta vida eterna, es la posesión presente y real del creyente debido a su relación con Cristo (Jn 5:24; 1 Jn 3:14), que algún día se extenderá al cuerpo, garantizado por la resurrección de Cristo (2 Co. 5:4; 2 Ti. 1:10).


15. NOS QUITA HERENCIAS ANCESTRALES NEGATIVAS, 1 Pedro 1:18-19. Este pasaje indica que fuimos redimidos de la vana manera de vivir heredada de los padres, por medio de la sangre de Cristo, es decir, el sacrificio de Jesús hace libre al creyente de herencias de maldición familiar, puesto que la genética de maldición en el creyente es cambiada a la genética bendita del Hijo de Dios. La Sangre de Cristo corta cualquier lazo generacional de maldad, para andar en novedad de vida.  Con estos beneficios se entiende el gran amor de Dios para sus hijos (Jn. 3:16), ya que Cristo vino a reconciliar todas las cosas “de las que están en los cielos como las que están en la tierra (Ef. 3:10-11; Col. 1:20; He. 9:23-24).  Debemos saber que la sangre de Cristo fue derramada una sola vez para salvación y es rociada para purificación y perfeccionamiento hasta el día en que todo sea perfecto.

Abadon, Abismo, Hades, Infierno...

ABADON:

Angel satánico del abismo (Ap. 9:11), nombre griego Apolión “destructor”.  En heb. ·abaddôn = lugar de (destrucción, en el AT se usa como sinónimo de muerte y seol (infierno))

ABISMO:

Gr. Abyssos (pozo, (sin fondo), (insondable), profundo), aparece 9 veces en el NT.  En VRV2 se traduce como: “(pozo del) abismo”, la morada de los demonios, Lc. 8:31, el lugar de los muertos, Ro. 10.7; el lugar de tormento, Ap. 9:1-2,11; 11:7; 17;8; 20:1, 3.  La LXX traduce el heb. Tehom, lugar profundo, como “abismo” (Gen. 1:2”) con referencia a la idea primitiva de una vasta masa de agua sobre la que flotaba el mundo, a el mundo inferior (Sal. 71:20) (*Infierno)

DESCENSO AL HADES:

La doctrina del descenso de Cristo al infierno está firmemente establecida; se menciona explícitamente talvez 2 veces (1P.3:19; Ro.10:7) donde se habla del tema en el AT. (Sal. 16; Dt.30).  No está demás decir que hay un paralelismo en los pasajes de Ef. 4:9 y Fil. 2:5-11, podemos interpretar el descenso como parte de la actividad triunfal de Cristo, que es Señor del cielo como del infierno (Ap. 1:18 y Fil. 2:10) de esta manera completa su intervención en todas las áreas imaginables de la experiencia.

EL INFIERNO:

Gr. Gehenna. Heb. Gê-hinnom, “valle de hinom”.  Originalmente esto describía un valle en las afueras de Jerusalén, donde se ofrecían sacrificios de niños a Moloch. (2Cr. 28:3, 33:6).  Se convirtió en símbolo de juicio en Jer. 7:31-33; 19:6, y en la literatura intertestamentaria en término para el infierno de fuego escatológico.  En el NT el infierno aparece como un lugar de fuego inextinguible o eterno (Mt. 9:43,48; Mt.18:8;25:30).  El libro de Apocalipsis lo considera como la “segunda muerte” (Ap. 2:11;20:14; 21:8), es el lugar donde se destruyen tanto el cuerpo como el alma (Mt. 10:28).
Los cuadros del infierno son moderados en el NT en comparación con la apocalíptica judaica ej.: Is. 66:24(cf. Mr.9:48) Gn. 19:24,28; Is.34:9(cf.Ap. 14:10; Judas 7; Ap. 19:3).  El infierno es el destino de todos los poderes de maldad:
·         Satanás               Ap. 20:10
·         Los demonios   Mt. 8:29;25:41
·         La bestia y los falsos profetas    Ap. 19:20
·         La muerte y el Hades    Ap. 20:14
Es el destino de los hombres que se han identificado con el mal.  El evangelio presenta a los hombres su verdadero destino en Cristo, y les advierte con toda seriedad en cuanto a la consecuencia de equivocar dicho destino.  Kaminos: “horno” palabra que se usa en la LXX para traducir ‘attûn, kibšãn y kur, en Mt.13:42,50 y Ap.9:2; como figura de los fuegos del infierno (cf. Ap.1:15).

VALLE DE HINOM:

Llegó a ser sinónimo de infierno gê (valle de) hinnom, se convirtió en geenna (gr) la tradición judía afirmaba que la puerta del infierno se encontraba en ese valle.

SENO DE ABRAHAM:
                Estar sentado en el seno de Abraham en el lenguaje talmúdico, es estar en el paraíso según la costumbre judaica, la cabeza de una persona queda ubicada prácticamente  en el seno de una persona que se encontraba a su lado, y colocaba al invitado más privilegiado en dicha relación con su anfitrión. (Jn.13:23; Mt. 8:11-12).  Lázaro y el rico: (Lc. 16:19-31) [*SIMA].
*SIMA:
 (gr. Jasma, de jainõ, -abrir la boca- o -bostezar-).  Solo se encuentra en la parábola del rico y Lázaro.  Se relaciona con una creencia rabínica de que las almas de los justos y los malvados existen en diferentes compartimentos del Hades después de la muerte.

SEOL:

Se usa en el AT para el lugar de los muertos.  En el heb. Postbíblico Ŝa<al significa "la profundidad" del mar, el sentido original ha de ser el lugar hueco, o más probable profundo.  También pudo haber sido el lugar de averiguación donde se podía obtener oráculos.  El significado de Seol, gira entorno a las ideas de la tumba, el mundo inferior, y el estado de muerte.  El Seol se encuentra debajo de la superficie de la tierra (Ez. 31:15-17; Sal. 86:13) un lugar donde hay polvo (Job 17:16) oscuridad (Job 10:21) silencio (Sal. 94:17) y olvido (Sal. 88:12).  En algunos pasajes el Seol tiene aspecto punitivo (Sal. 49:13-14) estar en el seol es estar separado de la mano de YAHVEH (Sal. 88:3-5), YAHVEH está presente en el seol (Sal. 139:8) y puede liberar de él (Sal. 16:10).

Amor o Lujuria

  AMOR O LUJURIA Rom 13:13 Lujuria : (del latín luxuría) Vicio consistente en el uso ilícito o en el apetito desordenado de los deleit...