miércoles, 2 de agosto de 2023

BUSCA LA PAZ

 

BUSCA LA PAZ


INTRODUCCION:
"Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza. Revestíos con toda la armadura de Dios para que podáis estar firmes contra las insidias del diablo. Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiéndolo hecho todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñida vuestra cintura con la verdad, revestidos con la coraza de la justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz; en todo, tomando el escudo de la fe con el que podréis apagar todos los dardos encendidos del maligno. Tomad también el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios." Efesios 6:10-17

Nuestro Señor Jesucristo prometió que estaría con nosotros todos los días hasta el fin y si El lo prometió, es porque El lo va a cumplir, es más, lo ha cumplido porque nos ama y siempre busca hacernos el bien y bendecirnos en todo momento. Pero aunado a todo lo que Dios nos promete, debemos atender Su Palabra también y vivirla porque es parte de todas las bendiciones que El tiene preparadas para nosotros y como bendiciones podemos considerar el hecho de que nos está alertando o instruyendo que debemos ponernos TODA la armadura y si Dios nos está dictando una instrucción, nosotros debemos atenderla de principio a fin porque es ineludible que tiene un fin o un propósito muy bien definido, de porqué nos está dando instrucciones detalladas.
El día malo vendrá a nuestra vida tarde o temprano y vamos a tener un día malo grande o pequeño, dependiendo de la estatura espiritual que nosotros alcancemos para ese entonces, como también debemos saber que las pruebas a nuestra vida llegarán, y llegaran cada vez más fuertes en la medida en que deban probarnos en la estatura en la que estemos. Por ejemplo: vemos a un Apóstol; el Apóstol Pablo se enfrentó muchas veces a circunstancias en su vida en las que si hubiera sido alguien, recién convertido, quizá se hubiera regresado al mundo. Al Apóstol Pablo, en cierta oportunidad, lo mordió una serpiente y El la sacudió entre el fuego que había cerca, sin que la mordedura le causara daño. Sin embargo si esto mismo le hubiera sucedido a un recién convertido, quizá hubiera llegado a pensar que por su conversión todo se le habría puesto negativo y que hasta la muerte lo estaría visitando.
Sin embargo podemos considerar estas situaciones como trivialidades en la vida cotidiana; pero cuando nos enfrentamos verdaderamente al día malo, cuando la potestad del devorador está acosándonos y a pesar del antídoto que nuestro Señor nos ha dejado, como lo es el hecho de diezmar:


"¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me estáis robando. Pero decís: "¿En qué te hemos robado?" En los diezmos y en las ofrendas. Con maldición estáis malditos, porque vosotros, la nación entera, me estáis robando. Traed todo el diezmo al alfolí, para que haya alimento en mi casa; y ponedme ahora a prueba en esto - dice el Señor de los ejércitos - si no os abriré las ventanas del cielo, y derramaré para vosotros bendición hasta que sobreabunde. Por vosotros reprenderé al devorador, para que no os destruya los frutos del suelo; ni vuestra vid en el campo será estéril - dice el Señor de los ejércitos." Malaquías 3:8-11


La potestad del devorador se atreve a acecharnos como queriéndonos intimidar y caer en su juego sucio para que lleguemos a pensar que, no obstante que diezmamos; el devorador nos puede atormentar. Pero es ahí donde veremos el nivel de las pruebas o del día malo porque quien se ha dejado intimidar por el devorador y ha dejado de diezmar, su nivel de espiritualidad no es muy alto y como consecuencia ha dejado la bendición que Dios nos permite diezmando. Por eso es que escrito está:
"Por tanto, someteos a Dios. Resistid, pues, al diablo y huirá de vosotros." Santiago 4:7

Si nosotros resistimos las huestes y potestades que son enviadas de parte del diablo; definitivamente que huirán de nosotros y es de ese modo es como sabremos si la prueba que llegó a nuestra vida la pasamos porque verdaderamente estamos tomados de la mano de Dios.


DESARROLLO:

En el conocimiento que Dios nos ha entregado, difícilmente podríamos llegar a deducir en qué momento llegará el día malo a nuestra vida y por esa razón es que podemos llegar delante de Dios y pedirle que nos introduzca en una burbuja divina para que podamos pasar ese día malo que ineludiblemente llegará a nuestra vida. Algo que debemos considerar en todo momento es que no sabemos cuándo llegará ese día malo y como consecuencia debemos pedirle a Dios que nos tenga cubiertos con su mano poderosa llena de Amor y estar armados en todo momento también, para que no seamos sorprendidos por el día malo.
En la cita anterior debemos notar que nos están enviando a una guerra porque la vestidura con la cual nos está diciendo el Señor que nos vistamos, es la vestidura de un guerrero y si es la vestidura de un guerrero la que nos está señalando que nos vistamos, es porque nos enfrentaremos a una guerra; nos están enviando a una guerra y a la mente humana podría no tener sentido el hecho que nos envíen a una guerra, que si bien es cierto que es una vestidura de guerrero; debemos notar que las armas con las que nos están enviando, podrían sonar no adecuadas desde el momento en que podemos ver que el calzado a ponernos, es el calzado del evangelio de la paz y las armas con las que nos enviarán a la guerra, no son para derramar sangre:


  • Escudo = De la fe

  • Yelmo = De la salvación

  • Espada = Del Espíritu que es la Palabra de Dios.

Debemos comprender que estaremos peleando la batalla pero en medio de toda batalla, el que nos dará la victoria es nuestro Señor Jesucristo porque se estará manifestando en nosotros en todo tiempo. Notemos, como punto relevante, que para entrar en una guerra, obviamente debimos estar en paz en un tiempo atrás y la guerra que pueda estar llegando a nuestra vida, es para quitarnos la paz; sin embargo, para que podamos tener la victoria, es necesario que no perdamos la paz; es por esa razón que antes de entrar en batalla, el diablo utiliza como estrategia, el hecho de tratar de robarnos la paz de Dios porque de esa forma dejaremos de tener el gobierno interno de nuestra vida y posteriormente al entrar en batalla, deliberadamente la perderemos porque no sabremos pensar adecuadamente ante todas las situaciones que vengan a nuestra vida.


"Al de firme propósito guardarás en perfecta paz, porque en ti confía." Isaías 26:3


En algunas oportunidades de nuestra vida parecería como si le estuviéramos dando prioridad a las cosas del mundo en lugar de darle la prioridad de todo y en todo a nuestro Señor Jesucristo, por ejemplo: en las mañanas nuestra prioridad debería ser el hecho de buscar la comunión con nuestro Señor, buscar la forma de saber cual es Su voluntad antes de escuchar Sus ordenes; darle las gracias por la oportunidad que nos entrega un nuevo día para alabarle, adorarle, servirle y pedirle que nos use en sus manos. Sin embargo a veces lo primero que se hace, es encender la radio para estar escuchando las noticias del mundo, las maldiciones que el mismo mundo ha dejado que lleguen a ellos, y con eso vemos que el mundo se ha llenado de amargura porque no tienen a Cristo en su corazón.
Podría surgir una pregunta: ¿quién tiene paz? A lo que podríamos responder fácilmente que todos tiene paz; pero es muy diferente decir que se tiene paz a sentir verdaderamente la paz de Dios en nuestro corazón, la paz que nos dará el gobierno de nuestro ser integral y con la cual podremos encaminarnos a ganar las batallas del enemigo.


"No me arrastres con los impíos ni con los que obran iniquidad, que hablan de paz con su prójimo, mientras hay maldad en su corazón." Salmo 28:3


"No hay paz para los malvados - dice el Señor." Isaías 48:22

"No hay paz - dice mi Dios - para los impíos." Isaías 57:21

Vemos en las citas anteriores que los que practican actos que no son dignos de nuestro Señor Jesucristo, actos que están complemente fuera del amor de Dios, los tales no tienen paz.
"Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si comienza por nosotros primero, ¿cuál será el fin de los que no obedecen al evangelio de Dios? Y si el justo con dificultad se salva, ¿qué será del impío y del pecador?" 1 Pedro 4:17-18

A nosotros nos han enviado a que prediquemos con nuestras vidas del amor de Dios, nos han enviado a que prediquemos del evangelio de nuestro Señor Jesucristo pero para poder predicar con nuestras vidas de las maravillas de Dios, es necesario que aprendamos a no perder la paz de Dios aún en medio de todas la batallas que vengan a nuestra vida y poderlas ganar porque si la perdemos, perderemos el control, perderemos nuestro gobierno interior y eso nos descontrolará haciéndonos caer en todos los juegos sucios del diablo.
"Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio." 2 Timoteo 1:7
Vemos que escrito está que Dios es quien nos llama a que tengamos sobre nuestra vida dominio; si logramos tener el dominio sobre nuestra vida como está escrito, lograremos avanzar en gran manera ante cualquier batalla.
"En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor involucra castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amor."
1 Juan 4:18
Dios nos ha ministrado un espíritu de amor con el cual podremos echar fuera el temor y como consecuencia, si no tenemos miedo en nuestro corazón, no perderemos la paz de Dios.
"Mientras Israel habitaba en Sitim, el pueblo comenzó a prostituirse con las hijas de Moab. Y éstas invitaron al pueblo a los sacrificios que hacían a sus dioses, y el pueblo comió y se postró ante sus dioses. Así Israel se unió a Baal de Peor, y se encendió la ira del Señor contra Israel. Y el Señor dijo a Moisés: Toma a todos los jefes del pueblo y ejecútalos delante del Señor a plena luz del día, para que se aparte de Israel la ardiente ira del Señor. Entonces Moisés dijo a los jueces de Israel: Cada uno de vosotros mate a aquellos de los suyos que se han unido a Baal de Peor. Y he aquí que un hombre, uno de los hijos de Israel, vino y presentó una madianita a sus parientes, a la vista de Moisés y a la vista de toda la congregación de los hijos de Israel, que lloraban a la puerta de la tienda de reunión. Y cuando lo vio Finees, hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, se levantó de en medio de la congregación, y tomando una lanza en su mano, fue tras el hombre de Israel, entró en la alcoba y los traspasó a los dos, al hombre de Israel y a la mujer por su vientre. Y así cesó la plaga sobre los hijos de Israel. Y los que murieron por la plaga fueron veinticuatro mil. Entonces habló el Señor a Moisés, diciendo: Finees, hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, ha apartado mi furor de los hijos de Israel porque demostró su celo por mí entre ellos, y en mi celo no he destruido a los hijos de Israel. Por tanto, di
: "He aquí, yo le doy mi pacto de paz; y será para él y para su descendencia después de él, un pacto de sacerdocio perpetuo, porque tuvo celo por su Dios e hizo expiación por los hijos de Israel. "" Números 25:1-13
Hubo un tiempo en el cual el pueblo de Israel le volvió las espaldas a Dios, yéndose detrás de dioses que otros pueblos adoraban, pueblos que estaban en contra del único Dios verdadero, pueblos que eran enemigos de Dios. En ese tiempo no sólo se voltearon contra Dios, sino que empezaron a prostituirse con las hijas del pueblo de Moab lo que aunado a su idolatría, hizo que se encendiera la ira de Dios en gran manera y Dios habló con Moisés diciendo que mataría a los hombres que habían sido rebeldes. No obstante de lo que estaba sucediendo entre el pueblo de Israel por la orden de Dios; hubo un hombre que llevó entre ellos a una mujer que era de otro pueblo y la llevó con la intención de hacerla presentar entre sus familiares como su mujer y no como alguien con quien él pretendía hacer su vida conyugal, sino que era una mujer con la que él se había adelantado a tener intimidad, lo cual lo podemos ver cuando Finees mató a ese hombre sin conciencia de lo que hacía quien se encontraba con la madianita en su alcoba y dice que lo hirió cuando estaba juntamente con la mujer a la que hirió en el vientre, lo que nos deja ver que estaban en una condición que no era la correcta. No aclara exactamente que Finees los encontrara en el pleno acto del adulterio, pero si los fue a traspasar cuando ellos estaban en su alcoba, podemos pensar que no era el lugar más apropiado para encontrarlos.
Por otro lado vemos también que Finees tuvo celo por las cosas de Dios y por la expiación que había cometido a favor de los hijos de Israel; Dios lo recompensó con un pacto de paz entre El y Finees, y le dijo que por haber tenido celo de las cosas de Dios, aún sus generaciones serían recompensadas con esa promesa.
Nosotros debemos amar a nuestro Señor con todas las fuerzas de nuestro corazón y en ningún momento participar de las burlas que puedan estar haciendo otras personas para ofender a Dios o para estarse burlando del evangelio de nuestro Señor Jesucristo. En todo momento debe estar de manifiesto el agradecimiento en nuestro corazón hacia Cristo por el sacrificio en la cruz del calvario. Debemos sentir celo por las cosas de Dios.
"Y entró Jesús en el templo y echó fuera a todos los que compraban y vendían en el templo, y volcó las mesas de los cambistas y los asientos de los que vendían las palomas. Y les dijo: Escrito está: "Mi casa será llamada casa de oración", pero vosotros la estáis haciendo cueva de ladrones." Mateo 21:12-13
Nuestro Señor Jesucristo nos muestra claramente el celo que El sintió por la casa de Su Padre; que es nuestro también; y como consecuencia del celo que sintió, echo fuera a todos los que comerciaban en el templo porque ellos la habían convertido en un medio de ganancia.
Si buscamos a nuestro Señor, debemos hacerlo de todo corazón y no con la intención de llegar a la congregación a buscar lo monetario. No debemos caer en la doctrina de la prosperidad la cual enfatiza que si alguien no tiene dinero es porque está en pecado o está mal con Dios y por el otro lado, si tiene dinero es porque camina rectamente y no peca. Debemos tener un equilibrio en todo porque si buscamos a Dios de todo corazón y lo amamos más a El que a otra persona, El verá la condición de nuestro corazón y vera cuál es nuestra necesidad aún en lo material y nos dará de lo que necesitemos sin que nos dañe en ningún momento, por eso es que escrito está:

"Confía en el Señor, y haz el bien; habita en la tierra, y cultiva la fidelidad. Pon tu delicia en el Señor, y El te dará las peticiones de tu corazón. Encomienda al Señor tu camino, confía en El, que El actuará; hará resplandecer tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía. Confía callado en el Señor y espérale con paciencia; no te irrites a causa del que prospera en su camino, por el hombre que lleva a cabo sus intrigas. Deja la ira y abandona el furor; no te irrites, sólo harías lo malo. Porque los malhechores serán exterminados, mas los que esperan en el Señor poseerán la tierra." Salmo 37:3-9

Dios ve el corazón porque en él se guarda la sinceridad de nuestro ser; pero el hombre se deja llevar por lo que ven sus ojos, es por eso que Dios se agrada de los rectos de corazón y dentro de esto está el hecho de no comercializar las bendiciones que Dios nos derrama constantemente.

"¿Quién es el hombre que desea vida y quiere muchos días para ver el bien? Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño. Apártate del mal y haz el bien, busca la paz y síguela."
Salmo 34:12-14


Si nosotros en algún momento del día, nos detenemos para informarnos de todas la noticias que suceden alrededor del mundo, podemos notar que son atrocidades las que diariamente se ven y se escuchan por todas partes del mundo porque ellos no tienen a Cristo en su corazón y eso les hace que estén buscando la venganza del mal que reciben y eso se convierte en un círculo vicioso porque al devolver mal por mal recibido, la otra persona actúa de igual forma y devuelve nuevamente el mal que recibió con mal.
Pero nosotros los que somos hijos de luz, los que hemos sido alcanzados por la misericordia de Dios, debemos buscar hacer el bien en todo momento y de todo corazón porque si somos templo del Espíritu Santo, El habita dentro de nosotros y dentro de nosotros no puede existir maldad. Recordemos que Dios ve el corazón del hombre y al encontrar un corazón verdaderamente agradecido con El y que le ama en verdad, Dios lo ha de bendecir aún más.

"Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; pero una sabiduría no de este siglo, ni de los gobernantes de este siglo, que van desapareciendo, sino que hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta que, desde antes de los siglos, Dios predestinó para nuestra gloria; la sabiduría que ninguno de los gobernantes de este siglo ha entendido, porque si la hubieran entendido no habrían crucificado al Señor de gloria; sino como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han entrado al corazón del hombre, son las cosas que Dios ha preparado para los que le aman." 1 Corintios 2:6-9

No es por obras que ganaremos el favor de Dios porque nuestras obras son como trapos de inmundicia según lo podemos ver en la Biblia:
"Todos nosotros somos como el inmundo, y como trapo de inmundicia todas nuestras obras justas; todos nos marchitamos como una hoja, y nuestras iniquidades, como el viento, nos arrastran." Isaías 64:6
Dios nos hace un llamado constantemente a que dejemos de obrar incorrectamente para hacer el bien pero el bien que hagamos lo debemos hacer con la guianza del Espíritu Santo y de todo corazón. Debemos estar concientes que somos hechos por las manos de Dios porque eso está escrito:
"Mas ahora, oh Señor, tú eres nuestro Padre, nosotros el barro, y tú nuestro alfarero; obra de tus manos somos todos nosotros." Isaías 64:8
Y si somos producto de las manos de Dios, no debemos admitir la maldad en nuestro corazón y también es necesario comprender que no podemos ignorar la necesidad de otros porque tan pecado es hacer el mal, como dejar de hacer el bien:
"Porque el Señor, a causa de su gran nombre, no desamparará a su pueblo, pues el Señor se ha complacido en haceros pueblo suyo. Y en cuanto a mí, lejos esté de mí que peque contra el Señor cesando de orar por vosotros, antes bien, os instruiré en el camino bueno y recto. Solamente temed al Señor y servidle en verdad con todo vuestro
corazón; pues habéis visto cuán grandes cosas ha hecho por vosotros. Mas si perseveráis en hacer mal, vosotros y vuestro rey pereceréis." 1 Samuel 12:22-25
Notemos que en todo momento debemos hacer el bien y que esté lejos de nosotros el dejar de hacerlo. Si nuestro corazón es desviado de hacer el bien y no nos apartamos de hacer el mal, seremos conducidos por las tinieblas y como consecuencia pereceremos. Nosotros no somos maquinas de hacer el mal ni somos tampoco maquinas del pecado, nuestra naturaleza es del bien porque venimos de Dios y Dios es Amor.
"Aborrezco y desprecio la mentira, pero amo tu ley. Siete veces al día te alabo, a causa de tus justas ordenanzas. Mucha paz tienen los que aman tu ley, y nada los hace tropezar. Espero tu salvación, Señor, y cumplo tus mandamientos. Mi alma guarda tus testimonios, y en gran manera los amo. Guardo tus preceptos y tus testimonios, porque todos mis caminos están delante de ti. Llegue mi clamor ante ti, Señor; conforme a tu palabra dame entendimiento."
Salmo 119:163-169
En todo momento debemos apartar un tiempo para alabar al Señor; si somos de El y estamos en El, debemos tener una constante comunión. David, siendo el rey del pueblo de Israel, un hombre que gobernaba al pueblo de Dios todos los días y que como gobernante de ese pueblo guerrero tenía que estar planeando constantemente estrategias de guerra; dice que siete veces al día alababa a Dios y vemos que además de hacerlo por amor a Dios; lo hacía porque constantemente estaba recibiendo las ordenes de Dios.
Cuando nosotros recibimos una orden de parte de Dios, debemos actuar de inmediato, no poner en duda lo que El nos está ordenando y alabarlo por esa ordenanza que recibimos de parte de El porque nos está tomando en cuenta en sus propósitos.
Sin importar lo mucho que podamos estar ocupados en nuestra vida cotidiana, debemos apartar el tiempo que sea necesario para tener comunión con Dios para saber cual es Su voluntad en nuestra vida.
"Tenemos una hermana pequeña, y todavía no tiene pechos; ¿qué haremos por nuestra hermana el día en que sea pedida? Si ella es una muralla, edificaremos sobre ella un baluarte de plata; pero si es una puerta, la reforzaremos con tablas de cedro. Yo soy una muralla, y mis pechos como torres, entonces fui a sus ojos como quien halla la paz." Cant. 8:8-10
Es importante que estemos en comunión con Dios en todo momento para saber cual es Su voluntad sobre nuestra vida. A menudo nos encontramos con personas que no saben quienes son y tampoco saben cuál es el propósito de su vida en el lugar que están y por lo mismo tratan de hacer cosas que nunca han hecho y a veces se ven frustrados porque no alcanzar sus metas, metas que ellos se han trazado sin ponerse en las manos de Dios para que sea El quien los guíe y les diga cuál es Su propósito en sus vidas y cuál es la tarea que van a desempeñar en el lugar que se encuentran y por no hacerlo, se encuentras con personas que les ponen cargas las cuales nunca podrán desempeñar porque no es esa la voluntad de Dios.
Es necesario entender que si somos puerta, no seremos torre y si somos torre, no seremos muro porque cada uno de nosotros tenemos una función distinta en la obra de Dios y como consecuencia de buscar cuál es nuestra función en la obra de Dios hallaremos paz ante Sus ojos.


CONCLUSIONES:
No olvidemos de buscar cuál es el propósito de Dios en nuestras vidas, porque es seguro que cada uno de nosotros, tiene una función distinta en la obra de Dios y una de nuestras tareas, es buscar cuál es la voluntad de Dios. Si todos tuviéramos una misma función en la obra de Dios, Su obra no se cumpliría a plenitud; pero sabemos que Dios es perfecto y como El es perfecto, lo que hace lo hace bien hecho a manera de ir equilibrando todo y ante todo debemos saber que buscando la voluntad de Dios, encontraremos la paz.
Todos tenemos una tarea asignada en la obra de Dios, lo único que nos corresponde es buscar cuál es nuestra función para poderla desempeñar a cabalidad y con todo el amor de nuestro corazón hacia Dios.
"Y El dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de Dios, a la condición de un hombre maduro, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños, sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artimañas engañosas del error; sino que hablando la verdad en amor, crezcamos en todos los aspectos en aquel que es la cabeza, es decir, Cristo, de quien todo el cuerpo (estando bien ajustado y unido por la cohesión que las coyunturas proveen), conforme al funcionamiento adecuado de cada miembro, produce el crecimiento del cuerpo para su propia edificación en amor." Efesios 4:11-16

Debemos tener un funcionamiento adecuado siendo miembros del cuerpo de Cristo y lo obtendremos sabiendo el propósito de Dios en nuestra vida y como consecuencia seremos llenados del amor de Dios y encontraremos Su paz.


sábado, 29 de julio de 2023

BODAS

 

BODAS

En un banquete de bodas existen variedad de personajes que participan en la boda, por supuesto que la novia y el novio son imprescindibles. Trataré de ir desenvolviendo esta situación de quienes son los participantes a una boda o a las bodas en la Biblia.

Matrimonio Relación humana, instituida por Dios y aprobada por la sociedad, en la que el Hombre y la Mujer cohabitan en amor y ayuda mutua. Cada sociedad define las normas del matrimonio.

Costumbres de Los Tiempos Bíblicos

Como otros aspectos esenciales de la vida de Israel, el matrimonio estaba reglamentado por leyes, y los conceptos involucrados en él aparecen con frecuencia en el lenguaje figurado de la Biblia.

Según la voluntad expresa del Creador (Gn 1.28; 2.18, 22), el matrimonio había de ser en Israel una práctica general., el verdadero amor era imposible (Est 2.12–17). Sin embargo, también existía en los días del Antiguo Testamento el afecto exclusivo (Gn 25.19–28; 41.50; Pr 5.15–20; Cantares passim; Ez 24.15–18) que prevalecía ya en el judaísmo del siglo apostólico. La frase «marido de una sola mujer» (1 Ti 3.2) parece referirse a los cristianos. El Nuevo Testamento redefine el principio en términos de casarse únicamente con otro cristiano (1 Co 7.39).

La institución del desposorio fue común entre los judíos y muchas veces duraba hasta un año. Puesto que los judíos solían casarse muy jóvenes, el compromiso matrimonial lo arreglaban a menudo los padres, y este contrato tenía igual valor jurídico que el matrimonio mismo (Dt 22.23s). El novio pagaba a los padres de la novia una compensación (Gn 29.15s; 34.12), y llegaba a ser «señor» de ella, pero nunca la consideraba como simple mercancía.

La boda, ceremonia civil que carecía de carácter cúltico, comprendía varios elementos:

  • las vestimentas especiales (Is 61.10),

  • las compañeras de la novia llamadas «vírgenes» (Sal 45.14),

  • los amigos del novio (Jn 3.29; cf. 1 Mac 9.39),

  • la procesión a la casa de la novia y luego a la del esposo, la costumbre de extender la capa del esposo sobre la novia (Rt 3.9), y

  • finalmente la fiesta de bodas (Gn 29.22; Jue 14.10; Mt 22.1–10) que por lo general duraba siete días.

Principios éticos

El matrimonio en el plan de Dios

La sexualidad es parte de la excelencia que Dios vio en toda la creación (Gn 1.27s, 31; 2.18–25; Adán; Eva). Antes de la caída en pecado, la misma naturaleza del hombre demandaba el compañerismo de la mujer, deseo que el Creador vio y satisfizo (1 Co 6.16 confirma que la frase «serán una sola carne» se refiere al acto sexual).

La esencia del matrimonio

El aspecto personal está en la raíz misma del matrimonio. Cuando un hombre y una mujer resuelven unirse en todo sentido para su satisfacción mutua, establecer un hogar, criar una familia y respetar sus votos hasta la muerte (Ro 7.2), han contraído matrimonio. Su amor se expresa en el sentimiento mutuo (Ef 5.21–33), el marido es la Cabeza de su cónyuge y ella es la gloria del marido. Pero existe también un aspecto sociolegal imprescindible. Desde que el matrimonio se formalizó mediante un contrato escrito (berit, Pacto) se ha reconocido el derecho de la sociedad de regir el matrimonio. Por otra parte, a pesar de todo lo secular que es el matrimonio en el Antiguo Testamento, el creyente reconoce que Dios le guía en la elección de esposa (Gn 24.42–52) y que Él sanciona en nombre de la alianza los preceptos que regulan el matrimonio (por ejemplo, Éx 20.14; Lv 18.1–30). El contraer nupcias «en el Señor» (1 Co 7.39) entraña el regocijo y apoyo de la comunidad cristiana, de manera que goza de cierto carácter eclesiástico que, sin merecer el nombre de sacramento, glorifica al que nos creó y nos redimió en un solo cuerpo (Mt 26.28).

El aspecto sexual desempeña un papel fundamental en el matrimonio, puesto que este transfigura la sexualidad humana, y le da realidad concreta, pero no constituye la esencia del matrimonio.

Luego Pablo da un nuevo matiz a la metáfora del Antiguo Testamento: Cristo es el esposo de la Iglesia, de modo que el matrimonio es «un Misterio» (Ef 5.32). La sumisión de la Iglesia a Cristo y el amor de Cristo a la Iglesia, a la que salvó entregándose por ella, son así la regla viva que deben imitar los esposos, por la gracia (vv. 21–33).

Bibliografía:

VTB, pp. 450–453. DTB, cols. 616–623. DBH, cols. 1198–1203. IB II, pp. 305–316. P. van Imschoot, Teología del Antiguo Testamento, Fax, Madrid, 1969, pp. 641–660. J.J. von Allmen, El matrimonio según San Pablo, Junta de Publicaciones de las Iglesias Reformadas, Buenos Aires, 1970.

(Mat 9:15 LBLA) Y Jesús les dijo: ¿Acaso los acompañantes del novio pueden estar de luto mientras el novio está con ellos? Pero vendrán días cuando el novio les será quitado, y entonces ayunarán.

(Mar 2:19 LBLA) Y Jesús les dijo: ¿Acaso pueden ayunar los acompañantes del novio mientras el novio está con ellos? Mientras tienen al novio con ellos, no pueden ayunar.

(Luk 5:34 LBLA) Entonces Jesús les dijo: ¿Acaso podéis hacer que los acompañantes del novio ayunen mientras el novio está con ellos?

(Mat 9:15 RV1865) Y les dijo Jesús: ¿Pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? Mas vendrán días, cuando el esposo será quitado de ellos, y entonces ayunarán.

(Mat 22:2 RV1865) El reino de los cielos es semejante a un hombre rey, que hizo bodas a su hijo.

(Mat 22:3 RV1865) Y envió sus siervos para que llamasen a los convidados a las bodas; mas no quisieron venir.

(Mat 22:4 RV1865) Volvió a enviar otros siervos, diciendo: Decid a los convidados: He aquí, mi comida he aparejado, mis toros y animales engordados son muertos, y todo está aparejado: veníd a las bodas.

(Mat 22:8 RV1865) Entonces dice a sus siervos: Las bodas a la verdad están aparejadas; mas los que eran llamados, no eran dignos.

(Mat 22:9 RV1865) Id pues a las salidas de los caminos, y llamád a las bodas a cuantos hallareis.

(Mat 22:10 RV1865) Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron todos los que hallaron, juntamente malos y buenos; y las bodas fueron llenas de convidados.

(Mat 25:10 RV1865) E idas ellas a comprar, vino el esposo; y las que estaban apercibidas, entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta.

(Mar 2:19 RV1865) Y Jesús les dice: No pueden ayunar los que son de bodas, cuando el esposo está con ellos: entre tanto que tienen consigo al esposo no pueden ayunar.

(Luk 5:34 RV1865) Y él les dijo: ¿Podéis hacer que los que están de bodas ayunen, entre tanto que el esposo está con ellos?

(Luk 12:36 RV1865) Y vosotros, semejantes a hombres que esperan cuando su señor ha de volver de las bodas; para que cuando viniere y tocare, luego le abran.

(Luk 14:8 RV1865) Cuando fueres convidado de alguno a bodas, no te asientes en el primer lugar; porque podrá ser que otro mas honrado que tú sea convidado de él;

(Joh 2:1 RV1865) Y AL tercero día hiciéronse unas bodas en Cana de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús.

(Joh 2:2 RV1865) Y fue también llamado Jesús, y sus discípulos a las bodas.

(Rev 19:7 RV1865) Gocémonos, y alegrémonos, y démosle gloria; porque son venidas las bodas del Cordero, y su mujer se ha preparado;

(Rev 19:9 RV1865) Y él me dice: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y díceme: Estas palabras de Dios son verdaderas.


Ap.19.7-8 El AT considera a Israel como la esposa del Señor (Is 54.5-6; 62.5; Jer 2.2; Ez 16; Os 2.19-20). En el NT, esta idea generalmente se aplica a la relación entre Cristo y la iglesia (cf. 2 Co 11.2; Ef 5.23-32); en Ap 21.9-10, la esposa del Cordero es la nueva Jerusalén.

Costumbres matrimoniales

Las costumbres matrimoniales de la Biblia giran alrededor de los acontecimientos del compromiso y la boda.

El compromiso

En el Cercano Oriente el compromiso (el talmúdico <eµruÆséÆn y qidduÆsûéÆn) crea casi tanta obligación como el casamiento mismo. En la Biblia se llama a veces “esposa” a la mujer comprometida, y se encontraba bajo la misma obligación de ser fiel (Gn. 29.21; Dt. 22.23–24; Mt. 1.18, 20), y al hombre comprometido se le llamaba “esposo (Jl. 1.8; Mt. 1.19). La Biblia no legisla acerca de la ruptura del compromiso. Así que José quiso romper su compromiso con María lo más discretamente posible (Mt. 1.19).

El amor y la fidelidad de Dios hacia su pueblo quedan reflejados en los términos de un compromiso en Os. 2.19–20. El compromiso incluía los siguientes pasos:

(i) Elección de cónyuge. Habitualmente los padres del joven elegían su esposa y preparaban el casamiento, como hizo Agar con Ismael (Gn. 21.21), y Judá con Er (Gn. 38.6). A veces el joven mismo elegía, y sus padres se encargaban de las negociaciones, como es el caso de Siquem (Gn. 34.4, 8) y Sansón (Jue. 14.2). Raramente se casaba un hombre contrariando la voluntad de sus padres, como hizo Esaú (Gn. 26.34–35). A veces se preguntaba a la joven si consentía, como en el caso de Rebeca (Gn. 24.58). Ocasionalmente los padres de la doncella elegían a un joven que pudiera ser su esposo, como hicieron Noemí (Rt. 3.1–2) y Saúl (1 S. 18.21).

(ii) Intercambio de regalos. Tres tipos de obsequios se relacionan con el compromiso en la Biblia:

  1. El moµhar traducido “dote” (°vp “compensación”) (Gn. 34.12, para Dina; Ex. 22.17, para una joven seducida; 1 S. 18.25, para Mical). El moµhar está implícito, pero no se lo nombra, en pasajes tales como Gn. 24.53, para Rebeca; 29.18, los siete años de trabajo realizados por Jacob para Raquel. El trabajo de Moisés como pastor de las ovejas de su suegro podría interpretarse de la misma manera (Ex. 3.1). Se trataba de un regalo compensatorio del novio a la familia de la novia, además de que sellaba el pacto y unía a ambas familias. Algunos eruditos han considerado que el moµhar era el precio de la novia, pero no se compraba a la esposa como se compraba una esclava.

  2. La dote. Era el presente que daba el padre de la novia a su hija o futuro yerno, y que a veces consistía en siervos (Gn. 24.59, 61, a Rebeca; 29.24, a Lea) o tierras (Jue. 1.15, a Acsa; 1 R. 9.16, a la hija de Faraón, esposa de Salomón) u otra clase de valores (Tobías 8.21, a Tobías).

  3. El regalo del novio a la novia consistía a veces en alhajas y vestiduras, como las que recibió Rebeca (Gn. 24.53). Ejemplos bíblicos de contratos orales son la oferta de Jacob de trabajar siete años al servicio de Labán (Gn. 29.18) y la promesa de Siquem de entregar presentes a la familia de Dina (Gn. 34.12). En TB se llama sûƒt\ar qidduÆsûéÆn (Moed Katan 18b) o sûƒt\ar <eµruÆséÆn (Kiddushin 9a) al contrato de compromiso. Actualmente, en el Cercano Oriente se fijan las contribuciones de cada familia en un contrato escrito de compromiso.

Ceremonias nupciales

Un rasgo importante de muchas de estas ceremonias era el reconocimiento público de la relación matrimonial. Debemos entender que no en todos los casamientos se cumplían todos los pasos siguientes.

(i) Vestiduras del novio y de la novia. La novia llevaba a veces vestiduras bordadas (Sal. 45.13–14), joyas (Is. 61.10), una faja especial o “galas” (Jer. 2.32), y velo (Gn. 24.65). Entre los adornos que llevaba el novio podía figurar una guirnalda (Is. 61.10). Ef. 5.27; Ap. 19.8; 21.2 se refieren figuradamente a las blancas vestiduras de la iglesia como la esposa de Cristo.

(ii) Damas de honor y amigos. El Sal. 45.14 habla de las damas de honor para una novia real, y podemos suponer que también las novias de menor categoría tenían sus damas de honor. Por cierto que el novio iba acompañado por un grupo de amigos (Jue. 14.11). Uno de ellos correspondía al padrino en nuestras bodas, y en Jue. 14.20; 15.2, se le llama “compañero”, y en Jn. 3.29 “amigo del esposo”. Puede tratarse de una misma persona que el “maestresala” de la fiesta en Jn. 2.8–9.

(iii) La procesión. Al atardecer del día fijado para la boda, el novio y sus amigos se dirigían en procesión a la casa de la novia. Allí podía tener lugar la cena nupcial; a veces las circunstancias obligaban a que así fuera (Gn. 29.22; Jue. 14), pero puede haber sido bastante común, desde el momento que la parábola de las diez vírgenes en Mt. 25.1–13 se interpreta más fácilmente como que el novio fue a la casa de la novia para el banquete. Se podría pensar, sin embargo, que con mayor frecuencia el novio acompañara a la novia a su propia casa, o a la de sus padres, para el banquete, aunque las únicas referencias al respecto en las Escrituras se encuentran en Sal. 45.14s; Mt. 22.1–14 (bodas reales), y probablemente en Jn. 2.9s.

La procesión podía realizarse con cánticos, música y danzas (Jer. 7.34; 1 Mac. 9.39), y con lámparas si se hacía de noche (Mt. 25.7).

(iv) La fiesta de bodas. Generalmente tenía lugar en la casa del novio (Mt. 22.1–10; Jn. 2.9), y a menudo de noche (Mt. 22.13; 25.6). Muchos parientes y amigos asistían, de modo que era fácil que se acabara el vino (Jn. 2.3). Un maestresala o amigo supervisaba la fiesta (Jn. 2.9–10). Rechazar una invitación a la fiesta era un insulto (Mt. 22.7). Se esperaba que los invitados fueran vestidos de fiesta (Mt. 22.11–12). En circunstancias especiales podía realizarse la fiesta en la casa de la novia (Gn. 29.22; Tobías 8.19). La gloriosa reunión de Cristo y sus santos en el cielo se conoce figuradamente como “la cena de las bodas del Cordero” (Ap. 19.9).

(v) Cubrimiento de la novia. En dos casos en el AT (Rt. 3.9; Ez. 16.8) el hombre cubre a la mujer con su manto o capa, quizás como señal de que la toma bajo su protección. D. R. Mace sigue lo expresado por J. L. Burckhardt (Notes on the Bedouin, 1830, pp. 264) cuando dice que en los casamientos árabes esto lo hace uno de los parientes del novio. J. Eisler, en Weltenmantel und Himmelszelt, 1910, dice que entre los beduinos el novio cubre a la novia con una capa especial y pronuncia las siguientes palabras: “De ahora en adelante nadie sino yo te cubrirá.” Las referencias bíblicas sugieren que se seguía la segunda costumbre.

(vi) La bendición. Los parientes y amigos bendecían a la pareja y les expresaban sus buenos deseos (Gn. 24.60; Rt. 4.11; Tobías 7.13).

(vii) La promesa. Otro elemento religioso era el pacto de fidelidad que se desprende de Pr. 2.17; Ez. 16.8; Mal. 2.14. Según Tobías 7.14, el padre de la novia redactaba un contrato matrimonial que la Misná llama kƒt_uÆb_aÆ.

(viii) La cámara nupcial. Se preparaba especialmente una cámara nupcial (Tobías 7.16). El nombre heb. de esta habitación es h\uppaÆ (Sal. 19.5; Jl. 2.16), que originalmente era un pabellón o tienda, y la voz gr. es nymfoµn (Mr. 2.19). La palabra h\uppaÆ se usa todavía entre los judíos para describir el pabellón bajo el cual se sientan o están en pie los novios durante la ceremonia nupcial.

(ix) La consumación. El novio y la novia eran escoltados hasta la cámara nupcial, a menudo por los padres (Gn. 29.23; Tobías 7.16–17; 8.1). Marido y mujer ofrecían una plegaria (Tobías 8.4) antes de unirse, acto para el que el heb. emplea el término “conocer”.

(x) La prueba de la virginidad. Se exhibía un paño de tela o una camisa femenina manchado con sangre como prueba de la virginidad de la novia (Dt. 22.13–21). Esta costumbre continúa en algunos lugares del Cercano Oriente.

(xi) Las festividades. Los festejos de la boda continuaban durante una semana (Gn. 29.27, Jacob y Lea), o a veces dos (Tobías 8.20, Tobías y Sara). Estas celebraciones contaban con música (Sal. 45; 78.63) y chistes, como los acertijos de Sansón (Jue. 14.12–18). Algunos interpretan el Cantar de los cantares a la luz de una costumbre de los campesinos sirios de llamar al novio y a la novia “rey” y “reina” durante las festividades que siguen a la boda, y de cantarles loas.

Grados prohibidos de matrimonio

Los encontramos en detalle en la lista de Lv. 18, y en menor grado en Lv. 20.17–21; Dt. 27.20–23. David Mace, Hebrew Marriage, pp. 152s, los analiza detalladamente. Presumimos que la prohibición regía tanto para una segunda esposa durante la vida de la primera, como para cualquier casamiento subsiguiente después de la muerte de la esposa, excepto para el casamiento con la hermana de la esposa, porque Lv. 18.18, al decir que no se debe tomar en casamiento a la hermana de la esposa durante la vida de esta última, da a entender que puede hacerlo después de su muerte.

Abraham (Gn. 20.12) y Jacob (Gn. 29.21–30) se casaron con grados de parentesco que posteriormente fueron prohibidos. El escándalo en la iglesia de Corinto (1 Co. 5.1) puede haber sido causado por el casamiento de una madrastra después de la muerte del padre; pero como se describe a la mujer como “mujer de su padre” (y no viuda) y al acto se le llama fornicación, es más probable que se trate de un caso de relación inmoral con una segunda esposa joven de su padre.

Douglas, J. D., Nuevo Diccionario Biblico Certeza, (Barcelona, Buenos Aires, La Paz, Quito: Ediciones Certeza) 2000, c1982.




martes, 25 de julio de 2023

BIENAVENTURANZAS vs. AYES

 

BIENAVENTURANZAS vs. AYES !



INTRODUCCION

Desde que nosotros éramos espíritus y habitábamos en una preexistencia pasada se nos ha presentado delante la facultad de escoger entre 2 alternativas, la una buena y la otra mala. Esas alternativas han representado siempre un camino: el camino del bien y el camino del mal, el camino de vida y el camino de muerte, el camino del conocimiento del bien y del mal, y el camino de la vida (Gén 2:9), y así, a lo largo de toda la Palabra se puede notar que Dios siempre nos da a escoger entre una u otra cosa.

Ahora se nos presentan nuevamente 2 alternativas, una el ser llamado bienaventurado y la otra el ser tenido por indigno y por lo tanto tener que sufrir y lamentarnos.

Este estudio va con el objetivo de efectuar una comparación entre las cosas que Jesús dijo en el capítulo número 5 de Mateo y aquellas que menciona más adelante en el capítulo 23 del mismo evangelio, las cuales fueron dichas por Jesús y escritas por uno de sus discípulos para que nosotros sepamos elegir lo bueno y no caer en un legalismo humanista con lo que solamente alcanzaríamos condenación, como lo veremos seguidamente.

A continuación se presentan algunos términos que pueden servir de referencia para el estudio que estamos realizando, los cuales se han constituido en puntos de apoyo importantes para el desarrollo de este tema.


FARISEO: Empezaremos diciendo que la palabra Fariseo encierra en sí misma un concepto de RELIGIOSIDAD, de TRADICIONALISMO (malo), un SEPARATISTA y SECTARISTA, es decir alguien que presenta una apariencia falsa de sí mismo.


BIENAVENTURADO: Por otro lado, vemos que el bienaventurado es mencionado en algunas versiones de la Biblia como "DICHOSO", "FELIZ", a veces se ha traducido también como alguien 3 VECES DICHOSO (una para el espíritu, una para el alma y otra para el cuerpo), en resumen alguien INTEGRALMENTE FELIZ.


AY! Algunos diccionarios hacen referencia a este término como una interjección de dolor, de pena, de sufrimiento, a la vez que expresa en su sentido más amplio un suplicio muy fuerte que en algunos idiomas no tiene una adecuada traducción, es decir un DOLOR EXTREMO.

Tomando como referencia estos aspectos y volviendo al tema introductorio vale la pena mencionar que en el caso de Mat. 5 las BIENAVENTURANZAS que menciona Nuestro Señor Jesucristo dan inicio en el versículo 3, sugiriendo con esto que vamos a ser llamados plenamente bienaventurados cuando alcancemos la PLENITUD que Dios ha preparado para nosotros (3 es un número que representa plenitud). Muy al contrario en Mat. 23, que los AYES son mencionados desde el versículo 13, proponiendo de alguna manera que al alcanzar la calidad de REBELDE, se convertirá automáticamente en un dolor intenso para aquel que tal haga. (13 es número que significa rebelión)


Según Deut. 33:3 (v. RV 60) nosotros nos encontrábamos gozando del Reino de los Cielos en la mano del Señor y que por lo tanto se propuso delante de nosotros un camino por el cual debíamos caminar, para de esta manera cerrar el círculo aquí en la tierra y alcanzar en el futuro no lejano nuevamente el Reino de los Cielos. Es por ello que dice el Salmo 23 (parte final, versión de las Américas) ... A la casa del Señor volveré. Es decir que venimos a esta tierra para escoger. Cuál camino vas tú a elegir ?. El círculo que se detalla a continuación muestra claramente los pasos necesarios para alcanzar el Reino de los Cielos nuevamente, pero también muestra aquellas andadas que parecieran llevar hacia este Reino, pero que su fin es de condenación.

lunes, 24 de julio de 2023

BIENAVENTURADOS LOS QUE LLORAN

 

Iglesia de Cristo
Elim - Sacramento
26 de Abril de 1998
Pastor Dionisio Castillo


BIENAVENTURADOS LOS QUE LLORAN
Mateo 5:4

 

4 Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación.

El pueblo de Dios no puede ser un pueblo derrotado porque tienen a un Dios ilimitado. Los dioses de los otros pueblos son limitados, pero nuestro Dios no tiene límites, no se acaba y por lo tanto su pueblo jamás perecerá. Dios los ha traído aquí para darles instrucciones. Por eso nos dice su Palabra "Yo te mostraré el camino por el cual debes caminar" (salmo 27:3)

Volviendo a Mateo 5:4, "Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación."

Hay gente que cree que llorando lo pueden conseguir todo. Y eso lo traemos todos desde que nacemos ya que es lo primero que hacemos. Hay niños que ya descubrieron que llorando lo pueden conseguir todo. Se han dado cuenta que les funciona el llanto. Hoy día vamos a hablar de otro lloro. Dios tiene una redoma (botella), donde guarda nuestras lágrimas (salmo 56:8). Cuando lleguemos al cielo se nos mostrará las lágrimas que hemos derramado.


Hay dos clases de llanto: el que sale del alma y el que sale del espíritu.

Un ministro contaba que una vez predicando pudo ver como una hermana lloraba y lloraba y se preguntó que parte del mensaje le había impactado. Al final le preguntó y la hermana le dijo que no estaba llorando por el mensaje sino porque su marido la había abandonado. Este llanto es del alma.


El llanto que sale del espíritu es un llanto de arrepentimiento.

Pero el llanto que sale del alma es un llanto de remordimiento.

Los que van a ser consolados son aquellos que lloran de arrepentimiento (espíritu)

El alma se compone de tres cosas: sentimientos (corazón), voluntad y intelecto (mente)

En Eclesiastés 10:2 leemos: "El corazón del sabio está á su mano derecha; mas el corazón del necio á su mano izquierda". ¿Es usted sabio hermano(a)? Si usted tiene temor de Dios es sabio porque dice la palabra "El temor a Dios es el principio de la sabiduría"

Dependiendo de nuestras obras y caminos tendrá validez nuestro llanto y sufrimiento delante de Dios.

Porque hay dos motivos por el cual se puede estar sufriendo. Hay unos que sufren por predicar el evangelio. Yo conocí a una hermana que durante cinco años llegaba con el ojo morado a la Iglesia. El marido que era inconverso le pegaba para desanimarla de ir al culto. La conocían por el nombre de la hermana del ojo morado. Pero ella soportó y después de ese tiempo se convirtió el esposo. Eso es sufrir por evangelio. Hay otros sin embargo que sufren por otras cosas

Las bienaventuranzas son para aquellos que lloran (sufren) por Cristo. Ud. sabe que ya hemos visto que la palabra bienaventuranza significa 3 veces dichosos, es decir que se habla bien de usted allá en el cielo. Somos dichosos si lloramos por causa de Cristo.


El primer llorón de la Biblia fue Cristo:

Lo encontramos llorando frente a la tumba de Lázaro (Juan 11:35). No lloró porque Lázaro hubiese muerto sino que lloró por la incredulidad de los demás, porque si no llegaban a creer se iban a perder eternamente. Hay mucha gente que a pesar de lo que oyen y ven, siguen con su incredulidad. Cristo lloró porque sabía que no todos tendrían la misma suerte de Lázaro. A los que se pierdan, Dios los olvidará para siempre.

Jesús volvió a llorar en el Getsemaní. Iba a pasar una situación muy difícil. Él tenía que pasar la segunda muerte. Siendo Dios tenía que volverse cenizas. Estaba tomando decisiones eternas. Cuando el cristiano tiene que tomar este tipo de decisiones entonces derrama lágrimas.


Otro llorón que vemos es Pedro:

Este era un hombre sincero, salido de lo normal como dicen algunos. Era el más aventado, haciendo preguntas como: ¿Hasta cuándo tengo que perdonar a mi hermano?

Jesús le había advertido que le habían pedido para zarandearlo pero que Él había orado para que su fe no decayera después de haber pasado la prueba. Jesús mismo se lo había advertido y le dijo que le negaría tres veces y después cantaría el gallo (Mateo 26:34). Pedro no le creyó porque le dijo: Jamas te negaré Señor

Pedro un día pasó por la etapa más difícil de su vida al negar a Cristo. Lo negó tres veces y a la tercera se encontró con la mirada de su maestro, lo miró ensangrentado, desfigurado y al oír cantar al gallo se acordó de lo que le habían dicho y lloró amargamente.

Yo he conocido hermanos que son reconocidos por los que recién llegan a la iglesia porque los vieron en el baile. Si usted está jugando con Dios, le va a pasar lo mismo que a los hijos de Aarón y a los hijos de Elí. Recuerden que "Dios no puede ser burlado" (Gálatas 6:7)


Pedro miró la cara de Jesús al negarlo por tercera vez y lloró amargamente. Se conoce a alguien que llora amargamente de arrepentimiento cuando después de pecar no lo vuelve a hacer.

Pedro nunca más volvió a negar a Jesús. Si Pedro lo hubiera vuelto a negar entonces su llanto hubiera sido de remordimiento y no de arrepentimiento.

La gente que llora de remordimiento es porque su conciencia lo acusa, pero que desea esas cosas en su corazón volver hacerlo; hay gente que llora porque añora lo que hacía en el mundo.


Lástima que aquí no se pueda emborrachar
Lástima que no se pueda tener dos mujeres
Lástima que no se pueda ser un sinvergüenza.


El que de verdad quiere sentirse arrepentido es aquel que ha nacido de nuevo. Por eso la Biblia dice que Jesús para algunos es piedra de tropiezo pero para otros es una invitación al arrepentimiento.

Así como el que se casa se olvida de todos las demás personas. Así también el que tiene a Cristo no se fija en los otros.

El arrepentimiento no lo hacemos porque no podamos hacerlo sino porque no queremos. Si llegamos a caer como lo hizo el Hijo Pródigo sentimos arrepentimiento. El estando en la pocilga reconoció que había pecado y se arrepintió y regresó a la casa del Padre de donde nunca más volvió a salirse. El arrepentimiento lo produce el Espíritu Santo pero el remordimiento lo produce el diablo. El diablo viene a tentarnos y nos dice:

Anda hombre (mujer), hazlo al fin <<una vez al año no hace daño>>
No tengas pena, que puede costarte <<una caníta al aire>>

El diablo tienta al creyente y en cuanto este peca viene a acusarlo y lo hace sentir mal.


El llanto de Judas

Judas lloró amargamente pero no se arrepintió. Después que traicionó a Jesús el diablo llegó a acusarlo. Judas no aguantaba el remordimiento y se fue a ahorcar. Los que se suicidan es porque no se han convertido.

Los cristianos pecamos pero nos arrepentimos y no lo volvemos a hacer Una cosa es tropezar con una piedra y otra que andemos buscando piedras para tropezar.

 

El llanto de Esaú

Esaú fue otro que lloró amargamente. A él le correspondía toda la bendición pero lo menospreció y después tuvo remordimiento. Hay otros que prefieren lo material a lo espiritual. La Biblia dice que después Esaú lloró, gimió y lo procuró con lágrima pero ya no hubo bendición para él. Hermano y hermana que estas aquí, ¿Qué es lo que causa tu lloro?

Jeremías fue un profeta llorón porque lloraba por causa del Señor. Dice la Biblia que las lágrimas de los santos son agradables delante de Dios. Hay gente que llora de cólera. Llora de sentimiento (es que me dijeron feo) Usted debe entender que desde el momento que nos convertimos todo el sistema está en contra de nosotros. Jesús mismo nos advirtió que nos enviaba en medio de lobos. Nada bueno podemos esperar del mundo.


 Pablo mismo lloró muchas veces aunque no lo hacía delante de la Iglesia, se iba a llorar a solas.

A mí me tocó ver llorar a mi pastor. Recuerdo que una vez lo vi llorar porque no nos querían dar una iglesia. En cuanto sabían que éramos de la Iglesia Elim nos cerraban las puertas. Otra vez que lo vi llorar fue cuando un hermano lo traicionó y empezó a acusarlo falsamente. Mi pastor sólo le dijo: "Que el Señor te bendiga hermano" y cuando salió se fue llorando. No hay algo más tocante que ver llorar a los siervos de Dios por causa del evangelio.

Cuando se llora por causa del evangelio, Dios se encargará de consolarlo.

Jesús mismo les dijo a sus discípulos: "Me voy pero no los dejaré huérfanos, sino que mandaré al Espíritu Santo que los consolará"

Cuando nos dimos cuenta que éramos unos pecadores y que por culpa nuestra Jesús murió en la cruz, entonces nos arrepentimos y el Espíritu Santo llegó y nos consoló.

Debemos de tener en cuenta dos cosas:


1- Lo primero es estar convencidos de que hemos nacido de nuevo

2- Y que si lloramos en el Espíritu vamos a ser consolados.


Por último hay que indicar que la orden de la Iglesia, no es hacer un club social sino de predicar el evangelio. Y los que predican la preciosa semilla irán llorando.

Les van a decir de todo:

  • locos sin oficio váyanse

Si usted es parte de la Iglesia y está dispuesto a llorar de arrepentimiento, entonces usted es pueblo de Dios y Dios tendrá cuidado de usted.

El Señor me ha dicho que le diga: "Siempre que busque el Reino de Dios y su Justicia" todo lo demás llegará por añadidura......


 

BIENAVENTURADOS LOS MANSOS

 

Iglesia de Cristo
Elim - Sacramento
3 de Mayo de 1998
Pastor Dionisio Castillo


BIENAVENTURADOS LOS MANSOS
Mateo 5:5


 5 Bienaventurados los mansos porque ellos recibirán la tierra por heredad.

Vamos a estudiar en este día la tercera bienaventuranza. El Señor ha estado revelando este tema a varios hermanos y por eso lo estamos estudiando.

Cuando Dios nos demanda algo es porque tan bien da recompensa. Si tú haces esto te daré esto y si tu me obedeces entonces te daré aquello. Esto lo podemos comparar con el mensaje que les hace a las Iglesias Apocalípticas: Por ejemplo leemos en Apocalipsis:

Al que venciere le daré de comer del árbol de la vida ( Apocalipsis 2:7 )
Se fiel hasta la muerte y te pondré de columna en mi Templo (
Apocalipsis 3:12 )
Al que venciere le daré una piedrecita con un nombre nuevo escrito (
Apocalipsis 2: 17 )
Al que venciere hasta el final, le daré autoridad sobre las naciones (
Apocalipsis 2:26 )
Al que venciere le daré vestiduras blancas (
Apocalipsis 3:5 )...

Dios es así, pero lo bonito es que nosotros podemos confiar en Él porque Él no nos va a fallar. Yo le puedo fallar a Ud. y usted me puede fallar a mi; pero si Dios nos promete algo hay que esperarlo, porque va a venir.

Veamos lo que es esta bienaventuranza. Nos habla de los mansos o de los que tienen mansedumbre. Ya estudiamos lo que es la humildad y si queremos estudiar esta bienaventuranza tenemos que ver en su totalidad lo que quiere decir la humildad.

Hay algunos aspectos (sinónimos de mansedumbre) que debemos ver para que podamos entenderlo. ¿Qué es ser manso? "No ser pleitista, tal vez" ó "No ser de mal carácter" Lo opuesto a la mansedumbre es la intemperancia.

Algunos sinónimos de la mansedumbre son:

Benignidad, pasibilidad, suavidad, tranquilidad.

Nosotros heredamos el temperamento del primer hombre, de nuestros padres. Heredamos un temperamento degenerado, pervertido. La palabra degenerado quiere decir algo apartado de sus raíces

Nuestro primer padre se degeneró olvidando lo que Dios le había mandado. Entró en su corazón el orgullo y se fue devolucionando. Ahora Ud. y yo no tenemos ni la sombra de lo que fue el Primer Hombre. Estamos tan degenerados que hay la necesidad de nacer de nuevo. Hay necesidad de que el hombre venga delante de Dios y el Espíritu Santo haga una obra regeneradora para recuperar la estatura del Varón Perfecto.

 Nuestro problema es que nacimos intemperantes (no mansos). Los psicólogos, que estudian la psique o el alma de los hombres, han analizado al ser humano según su comportamiento y lo han puesto en cuatro categorías que tienen sus propias cualidades.

  • Sanguíneo

  • Colérico

  • Melancólico

  • Flemático


Es por eso que un médico tiene diferente carácter que un vendedor; y un estudiante tiene diferente carácter de un obrero. Los cristianos ya no podemos caer en ninguna de esas clasificaciones. Tenemos una misión que cumplir. El Espíritu Santo quiere que nos dirijamos hacia el verdadero carácter que es el carácter de Cristo.

Hay gente que tiene un carácter nada manso.

Por eso en El Salvador decimos cuidadito con los de Chalate, que son terribles ó cuidadito con los de San Miguel; peor todavía porque son de la tierra caliente.

En Guatemala decimos cuidadito con los de la tierra de Zacapa, que siembran el frijol con pistola

En Honduras, hay de los de Olancho En Olancho es ancho para entrar pero angosto para salir...

En México, hay de los de jalisco que nunca se rajan.

Todos traemos un temperamento desde que nacemos. Nosotros como cristianos ya no podemos seguir con ese temperamento y debemos de llevarlo como todo a la obediencia de Cristo. Por eso leemos en Efesios 4:11-13, que

Dios ha dejado ministros para que moldeen al pueblo de Dios y los ayuden a alcanzar el carácter de Cristo.

BENIGNIDAD:

La palabra Benignidad tiene su origen etimológico:

BENE GENERI = BIEN GENERAL (Buena Voluntad)

Es un carácter de la persona que influye en su temperamento. Debemos de procurar generar no nuestro carácter pero la benignidad. Cuando venimos a Dios, Él nos da su Espíritu Santo para que nos enseñe a agradar a Dios. El hombre que no conoce a Dios quiere hacer su voluntad:

Yo voy a la Iglesia cuando quiero Yo no quiero que nadie me mande, Esa es una forma de degenerar.

Al final de los tiempos muchos le dirán: "Señor, Señor yo iba a la Iglesia cuando me daba la gana" ó "yo servía". Él les dirá "Apartaos de mí, que no os conozco." ( Mateo 7:23 ) No los conozco porque no se formó en ustedes el carácter de Cristo. Él viene por cristos Ud. tiene que tener el carácter de Cristo. Tiene que tener ese carácter de recibir y dar.

Hubo una familia a quien Dios había bendecido mucho pero nunca compartió la benignidad y su dulzura se volvió agria. Por eso nadie puede estar todo el tiempo recibiendo y no dando nada porque sino su dulzura se va a volver agria. Por eso aquí en cuanto veamos que alguien se mete con el Señor y está recibiendo de Él, lo vamos a poner de líder de un dicipulado ú otra cosa. A saber que va a ser, pero lo vamos a poner en algo para que no se vuelva agrio y pueda compartir lo que Dios le está dando.

APACIBILIDAD:

Esta palabra se relaciona con: Dulce, agradable, sereno.

A veces se dice de una persona: "Que dulce que es esta persona" "Que amable que es", pero hay otros que andan con una cara que parece que no les han pagado. Como que andan comiendo hojas de jocote. Pero ahora en Cristo tenemos la característica de reír en todo momento. Porque Él nos dice: "Aunque en valle de sombra y de muerte, no temeré mal alguno porque Tú estarás conmigo" (salmos 23:4). Es decir en Él estamos seguros y si tomamos en cuenta este ingrediente vamos a estar serenos o dulces todo el tiempo.

Si tomamos en cuenta este ingrediente que es la mansedumbre vamos a hacer grandes cosas en el Nombre del Señor porque vamos a ser dulces y le vamos a caer bien a todo el mundo.

Una persona que es mansa cae bien en todo lo que hace. Por eso nosotros en la Iglesia no podemos poner actitud de enojados. En la Iglesia los que sirven deben ser dulces. Los que están en la puerta deben despedir dulzura para que los que vienen del mundo no se regresen de la puerta. En el mundo recibimos insultos, maltratos menos amor o dulzura. El que sirve en la Iglesia tiene que ser amable. Tiene que despedir la dulzura de Dios. Hay gente con los que es agradable estar por lo amables que son. Tenemos que ser agradables si tenemos la intensión de predicar el evangelio.

SERENIDAD:

Hay gente que le pueden decir un montón de cosas pero mantienen la serenidad. Pero hay otras personas a las que no se les puede decir nada.

Hay que gente que se serena y por eso le salen bien las cosas; saben cuando actuar. Eso es ser sereno. Pero hay otras que cuando miran que alguien se está ahogando se desesperan y tiran ellos mismos a salvarlos y termina ahogados porque no saben nadar. A otras no se les puede decir nada porque cualquier cosa los enciende.

Pablo no era manso pero aprendió a serlo. Una vez el Sumo Sacerdote lo mandó abofetear y Pablo se encendió en cólera y le dijo: "Así te golpeará Dios, pared blanqueada" (hechos 23:3) , pero cuando le dijeron que era el Sumo sacerdote se disculpó, pero ya le había dicho lo que quería. Se disculpó pero ya se lo había dicho.

Pablo aprendió mansedumbre a través de las arrastradas que le dieron. El Señor se lo había dicho: "Le voy a enseñar a padecer por mi nombre" (hechos 2:7). Una vez estaba predicando y llegaron unos hiere. Hay "ministros" que cuando agarran al pueblo empiezan a darles de garrotazos y pueblo contento porque se ha vuelto masoquista; porque le gusta que le digan: desgraciados rebeldes aquí y allá

Yo oí una vez a un ministro decirle al pueblo: Perros. Fíjese Ud. hermano. No sabiendo que cada uno de ustedes representa la imagen de Cristo. ¡Aleluya! No solamente el ministro sino que usted mismo tiene que ver a su hermano(a) como parte del cuerpo de Cristo. Por eso Juan al entender esto los llamaba carísimos, porque usted vale la sangre de Cristo.

Hay niñeras que les gusta maltratar y golpear a los niños que cuidan. Dicen "Como no son los míos". Tenga cuidado hermana porque un día se lo van a golpear al suyo también,

No podemos usar la brusquedad. Ahora que la Iglesia va a predicar el evangelio si usted me viene con el ojo morado le voy a preguntar porque fue y si le dieron por ponerse a discutir bien que se lo merece. hay gente que entra a las casas diciendo: esos cuadros son del diablo; esa música es del diablo. No, Ud. no puede ni debe hacer eso; deberá en cambio mostrar dulzura. La palabra suavidad es lo opuesto a brusquedad es decir libre de violencia

ESTRIDENTE

Es decir no ser bullisto. Hay gente que anda por las calles en sus autos con una música que sólo se escucha el BUM, BUM. En esa gente no hay mansedumbre. Aquí no hacemos bullicio, aquí tenemos alabanza genuina para Dios.

TRANQUILIDAD:

Gente que se apacigua. Para pelear se necesitan dos personas, Para pelear en el Hogar se necesitan de los dos esposos. Pero no vayan hacer como aquellos que agarran la cacerola y el otro el machete.


Amor o Lujuria

  AMOR O LUJURIA Rom 13:13 Lujuria : (del latín luxuría) Vicio consistente en el uso ilícito o en el apetito desordenado de los deleit...