Los
dones de la Resurrección
y de
la Ascensión
En este retiro el desafío es tener los dones de la
resurrección y de la ascensión para el cuerpo de Cristo. Cuando esto se tiene
se va a ir ministrando sobrenaturalmente a las naciones. La iglesia todavía no
ha logrado al punto que Dios quiere que tenga.
Ruth se fue a cobijar bajo las alas, bajo los pies de
Booz, se acostó a sus pies, tuvo cobertura. En las mujeres, el velo grita:
¡Jesucristo es la autoridad! ¡Cristo tiene todas las llaves! ¡El venció a la
muerte, el venció todo! El velo es un arma poderosa porque es obediencia y la
obediencia es el arma más poderosa. Ver Filipenses 2.
Phaneros:
El phaneros, (aparición) va a ser individual,
porque sin paz y sin santidad nadie lo va a ver. El phaneros es
que nos descorran el velo y la cortina.
El libro de Lucas en el capítulo 24 dice que el Señor
resucitado hizo tres operaciones: Estos discípulos habían escuchado al maestro
más grande pero tenían cerrados los ojos, la mente y las escrituras, hay muchos
hermanos que saben Biblia, pero no avanzan…
La operación del Cristo resucitado es:
1. Abrir los ojos,
2. Abrir la mente y
3. Abrir las escrituras.
Hay personas que pueden estar a los pies del maestro de
maestros pero si no vienen estas tres operaciones, no se puede avanzar.
Hay personas y hermanos que no tienen la
mente abierta, tal vez tienen la Biblia abierta porque tienen doctrina, pero es
en la vida práctica, es donde se ve la verdadera comprensión de un tema de
doctrina.
Antes de ser una sola carne, Ruth primero fue
a sestear con Booz, con el Amado. Es necesario aprender doctrina pero no es
solamente eso, también hay que arrodillarse y estar a los pies. Estas tres
operaciones de la ascensión de Jesucristo se dan también en latitudes.
Abrir la
mente no es
solamente tener entendimiento para la Palabra de Dios, incluye también ver el
potencial que tienen sus propios hijos. Si Dios trajo la apertura de ojos, de
mente y de escrituras a Guatemala, es porque quiere que llenemos el planeta, es
porque la revelación debe ser dada, no podemos ser egoístas con lo que tenemos,
pero él dice ¡Sestea conmigo!
Hay que proclamar la grandeza de Cristo,
porque el que utiliza a todos los siervos es el Espíritu Santo. ¡Somos el
ejército de Dios!
Cuando Jesús vino a la tierra no fue a
restaurar a Poncio Pilatos ni a Herodes, ni a Caifás, El dio un phaneros a los discípulos
de Emaús.
Somos un cuerpo, lo que tú no puedes hacer lo
hacen los demás (hablando ministerialmente), por tanto: ¡Esfuérzate y
esforcemos por la ciudad de nuestro Dios y haga Jehová lo que a El le
pareciere!
El peligro más grande, muchas veces se da en
la cúspide, no en labor de trabajo abajo, cuando ya se tiene todo, cuando ya
cumplieron todas las metas, es en donde hay peligro de acomodarse.
Hasta que no viene la operación de los dones
de la ascensión y de la resurrección, Filipenses 3:26, el Apóstol Pablo, con 25
años de ministerio decía yo quiero el ministerio de la resurrección. Es
estar más tiempo con El y cuando se pierde esta relación, es cuando viene la
infelicidad aún teniéndolo todo, como el caso de Salomón, quien teniéndolo todo
no era feliz, esto lo podemos ver en el libro de Eclesiastés, pues la persona
que está amargada, lo ve todo color black.
Sestear con Él es ¡el amor más grande!
Vivamos enamorados de El y no lo que El da. Entonces vamos nosotros vamos a
abrir la mente de los demás. La apertura de los ojos es una operación de
salvación. Si una persona no avanza con su propia viña, aunque tenga Palabra y
capacidad de predicación, es porque todavía no tiene abierto el entendimiento.
A los discípulos les reconocían que habían
estado con Jesús, porque habían tenido phaneros. Cuando El regrese va a
ser la parousía y cuando regresemos con El en juicio va a ser la Epifanía.
El matrimonio se da cuando se esta en soledad
con El Amado. Cuando se tiene el phaneros en donde se ve la potencia de
Dios en la casa e iglesia, entonces se potencializan todos tus dones, entonces
¡vas a ir a las naciones!
Tener
abiertos los ojos, la mente y las escrituras, para que se hagan vida en cada
una de las personas es el propósito de la resurrección de Cristo en nuestro
espíritu. Como la mujer del Cantar de los Cantares espera a su Amado, hay que
amarle y esperarle ¡con desesperación! sin tomar en cuenta que pasa alrededor
cuando esto sucede, entonces estarán dando fruto en nuestro ser los dones de la
resurrección.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario